jueves, 27 de enero de 2011

Puertas: ninguna de ellas te devuelve a una pasada.


Un fuego dejé que prendiera en mis entrañas;
lo aguanté y aguanté durante semanas,
pensando que se extinguiría solo y no fue así.
Después de semanas con el fuego,
un cubo de agua helado le he lanzado.

Esta podría ser una introducción para una historia triste, aunque la realidad es que es así.
De nada sirve arrodillarse ante nadie, eso no se tiene que hacer jamás!
Si alguien no te quiere en su vida no es que tengas que respetarlo y todo ese rollo,
si no que lo que tienes que hacer es dejarlo estar ya.
Si no te quieren en la vida de alguien porque has de insistir? Acaso tu de por si no vales lo suficiente para tener tu propia vida? o es que siempre se busca lo difícil, lo imposible, lo absurdo?





Todo esto no son mas que palabras desordenadas dentro de una difícil cabeza.

He purificado mi cuerpo y mi alma,
corté mis dreds y bañé mi cuerpo en el mar,
busqué consuelo,
llamé al pasado,
dejé lo que tenía y bajé a los infiernos.
Poco a poco vuelvo a subir y veo las cosas de otra manera,
de la manera en la que lo escribo al principio de este post.

He vuelto a encontrar el amor,
ese amor en el que crees, abrazas y te apacigua.
Ese mismo que destroza,
hace que dudes,
duele,
engaña,
sangra,
martiriza.

Las dos caras del amor había olvidado ya.

Actualmente saco mi valor de Lion para poder digerir todo lo acontecido en este último mes con 20 días.

Soy lo que se dice un picaflor.
He pasado tres años de flor en flor,
conociendo chicas extraordinarias,
pasándome casi siempre de la regla de los tres cafés,
intimando y confiando sin tener ningún miedo,
abriendo fronteras y más fronteras.
Nunca prometí nada a nadie,
solo quería disfrutar.
Cuando necesitaban algo las ayudaba,
cuando querían un abrazo se los daba
y cuando querían hablar en serio de lo que sentían por mí
las escuchaba.

Estoy seguro que he hecho mucho daño,
aunque no fuera mi intención es lo que hice.

Todo ello trae consecuencias.
El Karma,
como diría Earl
se ha puesto en contacto conmigo y me ha hecho pagar mis pecados.
El karma me envió un ángel,
en el cual confié y me enamoré.
Ese ángel al verme con la guardia baja,
atacó vilmente mi alma,
arrancándome el corazón con un astuto golpe
y dejándome K.O.
Ahora,
me repongo poco a poco de dicho golpe,
miro bien a mi alrededor antes de dar otro paso,
guardo mis palabras y concentro mi energía.


Si la vida te da bolas de papel,
imagina todo lo que puedes hacer con ellas.
Si la vida te cierra puertas que tu creías importantes,
seguro que en algún sitio hay puertas nuevas por abrir.


Se ha cerrado la puerta.
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