miércoles, 5 de enero de 2011

Los reyes


Familias enteras se dirigían hacia la cabalgata.
Los niños, nerviosos ante tal evento apresuraban a sus padres,
que entre los colores y la animación de las calles saludaban el paso de los reyes magos.

Marco miraba con atención todo lo que sucedía a su alrededor,
él, que no había tenido navidad, ni regalos y abrazos, se acercó tímidamente a la plaza para contemplar la cabalgata.

La plaza estaba llena de gente, los niños terriblemente emocionados gritaban a sus padres todo lo que veían. Los pages llevaban antorchas para abrir el camino a los reyes.El cielo se cubrió de cenizas de colores.
Los padres colocaban a sus hijos en fila para recibir los regalos.Uno a uno los pages llamaban a los niños por su nombre para que recibieran los regalos.
Todos los niños?Todos no.
Marco no fue llamado.
Se sentó en una esquina y reposo la cabeza entre sus rodillas.

Entre el júbilo de sorpresas de los niños, los padres satisfechos y el color de la navidad que desprendían las calles, una sombra cubría tímidamente tal espectáculo.
Un niño, Marco, lloraba su propia desdicha.
Entonces un hombre que pasaba a su lado le preguntó:
- Porque lloras pobre niño? -
Marco se secó las lágrimas, levantó la cabeza y respondió:
- Lloro porque no entiendo el significado de la navidad, lloro porque no tengo nada que celebrar -
El hombre miró con atención al muchacho, miró la bolsa que llevaba y se acercó al niño.
- Elije un paquete -
Marco volvió a levantar la cabeza, miró detenidamente la bolsa y eligió un paquete.
El hombre se reclinó hacia Marco y le dijo:
- La navidad es para vosotros, es para que no dejéis de soñar nunca, es para poder compartir con la gente. Sécate esas lágrimas, ves a casa y abre el regalo junto con tus seres queridos.

Entonces tal y como había llegado el hombre su fue.
Marco se levantó y se fue corriendo a casa para abrir el paquete delante de los suyos.

Las calles estaban vacías, la luz seguía de colores y el aire olía a ceniza.

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