martes, 24 de junio de 2008

La seta de Alicia


Alicia le susurró unas dulces palabras a la oruga.
Esta a su vez le ofreció unas setas como agradecimiento
y la invitó a ponerse cómoda,
a relajarse
y soñar en cosas bonitas.
Ella accedió y se comió las setas.
Unos minutos después,
cuando la calma y la paz reinaban
unas lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.
La oruga al verla se acerco a ella.
- Qué te pasa pobre niña?estas bien? -
Ella miró a la oruga y le digo:
- No te preocupes, son lágrimas de felicidad.
De momentos felices que he pasado.Que me han pasado por la cabeza. -
La oruga secó sus lágrimas,
sacó una manta
y dejo que la pequeña Alicia descansara en su mundo de fantasía.
Su mundo de felicidad y bondad...
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