lunes, 26 de febrero de 2018

He soñado una pesadilla


He soñado con un mundo de locos,
donde había guerras por dinero,
donde se jugaba con el hambre y el sufrimiento,
donde se le concedía en Novel de la paz a los señores de la guerra,
donde la muerte campaba a sus anchas.

He soñado con una sociedad poco informada,
a pesar de tenerlo todo a un clik de distancia,
donde el obrero votaba a la derecha,
donde el fascismo volvía convertido en un anuncio de H&M,
donde la publicidad y la mentira rendían tributo a Joseph Goebbels.

He soñado con una política corrupta,
donde la libertad de expresión ha sido violada,
la justicia decapitada,
la verdad enmascarada,
el estado de bienestar saqueado.

He soñado con una sociedad adoctrinada,
donde las redes sociales te indican que hacer,
donde los bocados de realidad están repartidos en frames,
donde el individuo se esconde detrás de una pantalla,
donde los valores te los establecen las grandes compañías.

He soñado con jueces corrompidos por la política,
donde las cárceles se llenaban de verdades
y la mentira campaba a sus anchas por las calles,
donde el odio y el miedo son aceptados como comportamientos patrióticos,
donde las banderas cubren las vergüenzas de los dirigentes.

He soñado con un mundo sin ideales,
donde los libre pensadores son perseguidos,
donde todos deben ser igual de dóciles,
donde los parámetros han sido establecidos,
donde la ética se retuerce de dolor sin filosofía.

He soñado en un mundo atroz,
donde hemos sustituido los libros por publicidad,
el amor por músculos artificiales,
la verdad por las banderas,
la realidad...por la comodidad.



Ramen


Uno de los grandes placeres para un cocinero es poder hacerlo en su casa.
Por algún motivo que escapa a mi entendimiento, la última cocina que tuve en condiciones fue en el año 2012, dentro de mi año de transición en Terrassa.
Hace unos días tuve el tiempo, el dinero y la energía para por fin comprarme una cocina nueva, con sus cuatro fuegos y su horno. Todo un lujazo y para un cocinero ( como yo ) es mejor que un número especial de la Playboy!
Así que ahora me acuesto pensando en platos que por fin puedo elaborar en casa y no tengo que llegar al trabajo y perder el tiempo en pruebas. Cosa, que me ahorra mucho tiempo, me da mucha tranquilidad y hace que me comporte como un niño jugando con sus juguetes sin que nadie le de la tabarra.
Para estrenar el horno preparé unos canelones veganos, que ciertamente me quedaron buenísimos.
Y hoy llevo desde las 9h preparando Ramen.
Entre mis conocimientos sobre el tema, mi condición de anti carnívoro y algunas indicaciones de mi última adquisición literaria de David Chang, he hecho mi propia versión.
- Primero he llenado una olla de agua y he añadido el alga Combu.
- La he llevado a ebullición y la he dejado reposar durante 10 minutos.
- Retiro el alga y añado las setas Shiitake deshidratadas subiendo de nuevo el fuego para llevar las setas a ebullición.
- Bajo el fuego y dejo reposar las setas durante unos 35 minutos antes de retirarlas.
- Añado el resto de verduras: algo de zanahoria, cebolletas, cebolla, nabo y jengibre.
- Los dejo cocer con cariño a fuego lento durante más o menos 4 horas y media.
- Corto las setas Shiitake que luego acompañaran el emplatado final.
- Colar el caldo y dejar reducir para buscar un sabor más concentrado, teniendo en cuenta que me he pasado de cantidad...
- Después de horas ( son las 21h ) coges el cuenco, haces la mezcla de soja y mirin.
- Añades el caldo, las Shiitake, el tofu y el alga Nori.
- Disfruta de un buen Ramen Vegetal.

sábado, 24 de febrero de 2018

Fogonazos




Si he de enfrentarme a lo que más temo,
si he de escribir sobre todos los aspectos,
si he de decidir en el instante,
si he de saltar hacia delante,
si he de surcar los mares.

Si he de perseguir los sueños y moldearlos,
para darle forma a la arcilla,
para convertirlo en aquello que es único,
para pararme a observar el resultado,
suscitar una sonrisa a un corazón perturbado.

Si he de dar un paso dudoso,
si he de sudar como un pollo,
si he de sangrar como un  novato,
si he de callar como un psicólogo,
si he de trabajar lo trabajado.

Si he de confiar en uno,
masticar con ello la realidad,
huir del complejo,
abofetear al miedo,
volver al infierno.

viernes, 23 de febrero de 2018

Tango nocturno


Bailando un tango nocturno,
entre el yin yang,
los pies desnudos,
la tinta pintando el cuerpo.

Un paso tras otro,
donde nadie espera nada,
 todo es a cambio de nada,
 las miradas que refuerzan el alma.

Un susurro en la oreja,
una mano en el pecho,
un espalda arqueada,
 dos compases por segundo.

El abrazo en silencio,
los labios resecos,
los espasmos del momento,
 dormir sin aliento.


jueves, 22 de febrero de 2018

Ya no me canso


Me cansé de pedir perdón,
de no llevar razón,
de mirar para otro lado,
de cargar con las culpas de todos los fracasos.

Me cansé de las frustraciones de otros,
de los falsos amigos,
de las miradas distantes,
de la mierda pegada en la suela del zapato.

Me cansé de trabajar por nada,
de olvidar mi existencia,
de sentir impotencia,
de ser juzgado en apariencia.

Me cansé del amor de cartón,
del sexo estructurado,
de las palabras enlatadas,
de las falsas apariencias.

Me cansé de correr para aparentar,
del ser aquello que no soy,
de los putos tiempos verbales,
del no filters de los cojones.

Me cansé de no soñar,
de estar presionado,
de no ser,
de no esperar.

Me cansé de este puto chiste maldito,
de la falta de confianza,
de pedir permiso,
de faltarme el aliento.

jueves, 15 de febrero de 2018

Un mundo imperfecto


En un mundo perfecto jamás existiríamos,
Billy Corgan no habría escrito Siva en 1991,
John Coltrane no habría tocado el saxo
o Aldous Huxley no habría escrito jamás filosofía.

En un mundo perfecto Trent Reznor no habría destrozado todo el equipo en Lollapalooza de 1991,
gastándose todo lo recaudado en taquilla,
Jackson Pollock habría sido tachado de loco,
Allen Gisberg habría muerto en uno de sus viajes a dedo.

En un mundo perfecto jamás de los jamases existirían los espirales,
con sus futuros inciertos,
ni los viajes astrales encima de un unicornio llamado LSD.

En un mundo perfecto no existiría la desazón,
el vacío de no encajar,
las cajas viejas de zapatillas en un rincón de la habitación.

En un mundo perfecto no existiría la protesta,
la lucha contra la injusticia,
la esencia de la vida.

miércoles, 14 de febrero de 2018

San Valentín fue decapitado


Qué bonito sería ver a la luna bailar con las estrellas,
inhalar popper a medio día,
jugar al escondite entre tus nalgas.

Que bonito suena este día,
donde el amor y las caricias,
se baten entre chocolates y margaritas.

Que extraño y que me gustaría?
Si no habita en mi aquello que debería,
aquello que
transita justo en este día.

Que me diría aquel monje de roma?
entre regalos
y planes de bodas.

Que le deseo yo a este día?
que no es más que otro engaño en vida,
otra poesía de la desdicha.

Ámame en círculos concéntricos,
en espirales de lluvia ácida,
en noches eternas de sábanas vacías.

lunes, 12 de febrero de 2018

Sin paréntesis


Encontré un lugar para ver las verdades del mundo,
sin reflejos en los espejos,
sin pintadas en las paredes.

Hallé la felicidad alejada de los focos,
con el móvil apagado,
con el plan bien trazado.

Entablé una conversación a través de sus ojos,
que reflejaban los míos,
donde acababan las reglas.

Liberé mi cuerpo de sus heridas,
a la mente de sus toxinas,
a mi corazón de la mentira.

Mastiqué el impulso de la locura,
alzando la libertad con osadía,
sonriendo justo aquello que no me quería.

Descansé en las sábanas de la lujuria,
cerré los ojos por instinto,
logré soñar entre rastas y paisajes bonitos.

viernes, 9 de febrero de 2018

Por cuanto?


No por mucho madrugar,
se curan todas las cicatrices.
No por muchos versos,
se apagan las luces del ayer.
No por mucho que lo intente,
llego a entender sus causas.
No por mucho que sueñe,
consigo descansar.
No por muchos días que se convierten en noches,
borro tu cara y olvido tus caricias.

Dime tu desdicha

Dime de que vivirían los sentimientos,
si cuando me pincharas no sangrara,
si no sintiera lo que siento,
si no sonriera de mis torpezas,
si no fuera un gañan envuelto en versos.

Dime donde llegarían las ilusiones,
si les pusiéramos una malla metálica,
si sustrajésemos los recuerdos,
si dejáramos las sombras en la puerta,
si no nos mojáramos con la lluvia.

Dime algo que no sepa
y te haré 500 poesías más,
taparé tu cuerpo cuando tengas frío,
construiré castillos de papel maché,
sonreiré a la adversidad...y a la belleza.

Dime si seguimos juntos en esto llamado vida,
en un mar de desdichas y osadía,
en un laberinto a medio día,
en lo alto de un colina,
hasta el fin de nuestros días.

jueves, 8 de febrero de 2018

No espero que lo entiendas



No le insistas al presente con las cosas que no te dio el ayer,
no abraces un sueño sin estar presente,
no creas en la gente que no creyó en ti.

Despídete con valentía,
sonríele a la vida,
descarta las impurezas del asfalto.

Ya que el ayer es algo que ya viviste,
sin marcha atrás,
ni redenciones.

Y el presente,
es aquello que construyes en cada paso del ahora,
para ser mejor que el del ayer.

Así que adiós ayer,
que el presente me embargue
y el futuro te nuble.

Que jamás no significa nunca,
pero nunca no significa hoy,
aunque tampoco mañana.

Y algún día será mañana,
cuando nos miremos con una dulce sonrisa,
y saludemos de nuevo al día.

martes, 6 de febrero de 2018

Fragmentos del pasado, reflexiones del presente


A veces te encuentras con una montaña de recuerdos de otras épocas,
montones de entradas de conciertos,
de teatros y museos,
cartas y felicitaciones,
pulseras y fotografías.
De aquellos momentos en los que metías la pata con estilo,
de los que reías sin parar,
de los que llorabas desconsolado.
Y hoy,
años después te ves enjuto,
solo en un salón de una casa oscura,
consolándote a ti mismo por que eres incapaz de ver más allá,
cuando antes,
sin saber nada
y sin tener la mitad,
alzabas el vuelo de una historia a la siguiente.


Vayamos al siguiente concierto,
bailemos esa canción,
cerremos el último bar,
tengamos sexo con ahínco,
riámonos sin pudor,
vivamos sin miedo.

lunes, 5 de febrero de 2018

Soy imperfecto


Soy imperfecto,
soy natural,
soy excéntrico,
soy extremo.

Soy todo aquello que amas
y que detestas.

Soy cocinero,
soy escritor,
soy músico,
soy fotógrafo.

Soy todo lo que soy,
siendo yo mismo.

Soy inconformista,
soy racional,
soy alocado,
soy diferente.

Soy aquello que gusta,
pero que cansa.

Soy activista,
soy culto,
soy arrogante,
soy un pesado.

Soy aquella espinilla
que te queda bien.

Soy profundo,
soy directo,
soy educado,
soy libre.

Soy tantas cosas,
que no sabes quien soy.

Soy un soñador,
un Peter Pan,
un pantalones cagaos,
un bala perdida.

Soy uno mismo,
y soy imperfecto.





Limpiando impurezas


Hace un día precioso en Barcelona,
sentado en una terraza de la plaza del sortidor en poble sec,
soy la única persona que contempla la belleza de la lluvia.
Buscando la manera de salir de lo que
ahora si,
considero una depresión,
que sin darme cuenta ha acabado engulléndome,
como las croquetas que contempla jugosamente mi fiel compañero canino.
Dicen que la lluvia limpia impurezas,
es lo mínimo que le pido,
ahora que vuelvo a casa para calmar mi mente.
Reorganizarme y pensar en el siguiente paso a dar.
La lluvia sigue cayendo,
la plaza se mantiene en silencio,
otro día pasa como una página del calendario.


domingo, 4 de febrero de 2018

Días de lluvia




sábado, 3 de febrero de 2018

Irrelevante


Que carece de relevancia o importancia.

viernes, 2 de febrero de 2018

Cosas Bonitas 2


Sonreír a pesar de la adversidad,
los días lluviosos,
saltarse la parada del metro
( por mucho que conozcas el metro ),
una canción,
una melodía,
montañas de discos tirados en el suelo,
un beso en una noche estrellada,
el pelo rosa,
trabajar delante del mar,
la sonrisa de los hijos de tus amigos,
despertarse con la cara de Cohen delante,
el sol de media mañana,
un vermut en Martínez,
una comida en El Chalet,
una calçotada en el Jardí de L´àpat,
un beso sincero,
un abrazo sin porqués,
una nochevieja fumado,
un mensaje de texto,
una llamada de una gran amiga/o,
un directo de NIN,
Berlín en invierno,
unas converse rojas,
la felicitación de un cliente,
la playa de noche,
una peli de Wes Anderson,


limpiar el horno con Pavement artist de fondo,
liberarse de cosas inútiles,
un elogio de tu padre,
ver bailar a tu hermana,
conducir por Barcelona,
una mirada en el metro,
una reconciliación,
regalar un libro,
una polaroid,
dos minuts;
sempre dos minuts!,
una conversa en Catanyol,
la lucha moral y pacífica en Catalunya,
el anuncio de una colonia,
un apodo cariñoso,
el cariño de los amigos,
el tono de voz de tu madre,
la lluvia con sol,
una buena conversación con una desconocida,
hacer las paces.
sentirse querido,
respetado,
amado,
sentirse vivo,
una foto de Robert Mapplethorpe,
un poema de Machado,
un cuadro de Basquiat,
una foto del pasado,
una rasta perdida,
un cigarrillo en el Grec,
un sueño conjunto,
el mal de amores
( ya que amar es hermoso ),
un paseo agarrado de la mano,
los despertares de Fuerteventura
y sus noches iluminadas por estrellas,
un te quiero,
un te amo,
un lo entiendo ( o no ),
el sentir,
unos palitos,
un concierto de Mogway en el Tibidabo,
Pj Harvey en el poble español,
una exposición de Warhol,
 M&M´s antes de entrar al cine,
ver Star Wars con amigos,
enamorarse,
una palabra bonita,
que te miren con amor,
cocinar,
poner tu sello cuando cocinas,
unas cervezas en el Maki,
perdonar
( cuando sea y las veces que sean )
sanar,
levantarse del lodo,
un libro de poesía en 55 días,
el atardecer en Sant Antoni ( Ibiza ),
quedarte enmudecido mientras baila reggae,
volver a escribir,
volver a la raíz,
mirar con optimismo,
volver a ser. 




Escrito complementario a la entrada del 27 de enero del 2016
https://lacabezadellobo.blogspot.com.es/2016/01/cosas-bonitas.html

El día de la marmota





Entre fuegos y sartenes,
paso página.
Deseando que no se repita otra vez la misma historia.
Trazando un plan para el presente,
dándole una oportunidad a la vida.
De pié entre los fogones,
saco la pasión que me queda,
agradeciendo todos y cada uno de los momentos en los que me sentí feliz en compañía,
en los que sonreí por bulería,
en los que abracé la buena dicha.
De pié en esta cocina,
termino el membrillo,
cuezo la pasta,
acabo lo que debería.