jueves, 13 de enero de 2011

El verso irrisorio

Del azul claro de la orilla
sonríe para mi cada día,
mas allá de la orilla
oscurece el alga amarilla.
No será que el reflejo cansa la maravilla?
o será que ya la viste cada día?

Responde cuan plegaría imploro
para no sufrir en mi dicha.

No querer borrar la pintura,
por que me costo cuartos conseguirla.
Puede que de la barata comprara,
puede que mañana caducara.

Y digo yo y mi dichosa desdicha
cuando tendré dicha empatía?
por donde amanece cada día?
cuando sabré que rima?
 donde encontraré la ansiada alegría?

Aun te espero petita,
pero no tengo la más mínima noticia,
de donde estan tus días
ni donde piensas que se encuentra mi osadía.

En un palmo te mostré donde estaba mi ser
y es de mi enterder que me expliques el por que.

Morir o vivir,
todo depende de ti.
Sin ti mi ser no esta,
sin mi me tengo que reinventar.
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