miércoles, 22 de mayo de 2013

Un mes

En un mes;
todo  puede pasar en un mes.
Puedes cambiar de barrio,
volver a vivir al lado de donde viviste hace ocho años,
que haya gente que te llame por el nombre,
como si vivieras en un pueblecito.
En un mes,
puedes comprobar como las manzanas transgénicas se mantienen intactas.
Puedes estrenar una cocina de juguete y volver a saborear comida sana.
Puedes arreglar todas las tuberías de tu nuevo, diminuto y acogedor apartamento/estudio,
puedes darte un baño en una bañera minúscula,
pero sencilla.
Puedes despedirte de un animal que ha formado parte de tu vida,
puedes llorar por el, y no por la situación.
Puedes ordenar los libros por tamaños,
decorar la nevera,
fumar yerba tirado en un sofá con más años que tu mismo,
o dejarte llevar por el opio y su calma soñada.
En un mes,
puedes conciliar pequeños sueños,
que luego juntas en trozos,
como si fuera una película de Lynch.
Puedes tener tantas cosas en la cabeza...
...que acabes abriéndotela...,
Puedes esperar todos los día a que suene el teléfono,
para mirarlo con una sonrisa,
sabiendo el resultado "wolfhouse" en la pantalla.
En un mes,
puedes entender millones de cosas,
pararte a pensarlas
y entenderlas lo mejor que puedas.
Puedes no tener nada,
a pasar exactamente a tener solo lo que necesitas.
En un mes,
puedes despertarte sin dormir,
puedes soñar sin soñar,
puedes sonreír estando cansado,
puedes sentarte en un barril de cerveza con la cabeza abierta,
mientras tus compañeros te miran con asombro como tu te lías un cigarro
y observas la fecha de caducidad del barril "09 - 09 - 2013".
Puedes organizar bolos a colegas,
hacer fotos que te gusten,
compartir inquietudes
o simplemente levantarte un día y comprobar que avanzas.



En un mes,
sigues echando de menos,
sigues sufriendo en silencio,
sigues abriendo camino entre el humo.
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