lunes, 27 de diciembre de 2010

sueños, calor, color...


Falta aire en mis pulmones.

Aun hay sueños que realizar y metas por marcarse,
no todo acaba en un antes o después,
no todo acaba.
Porque cuando dos personas se quieren como nosotros,
pasan mil tormentas más para poder seguir juntos.
No entiendo lo que ha pasado,
puede que algún día nos riamos de ello,
puede que esto nos haga mas fuertes.
Yo no puedo olvidarte y no lo haré.

Como un luzecilla te colaste por la ventana y entre todos esos niños te quedaste al lado del niño perdido.
Al sentir tu calor,
el niño perdido abrió sus ojos.
La luzecilla cogió de la mano al niño perdido y le mostró el camino.
El niño perdido se secó las lágrimas del desconsuelo y miró hacia delante.
Un mundo lleno de posibilidades le abría la pequeña luzecilla.

Estuvieron mucho tiempo juntos,
pero un día la luzecilla tuvo que salir.
Necesitaba recargarse,
había perdido intensidad y tenía que volver al mundo de las hadas.

Cogió al niño perdido y le dijo:

- Ahora sigue tu el camino. Lo ves??está allí para ti. Yo recargaré energía, espérame, pero no te pares.El mundo de la luz es fuertemente vigilado por el de la oscuridad.Y al igual que la luz, la oscuridad avanza a nuestras espaldas. Cuídate niño perdido, cuando regrese...te traeré un nuevo nombre. -

El niño perdido se quedo solo,
pasaron los días;
la oscuridad estaba cada día más y más cerca.
Pero entonces se levantó y se puso a andar.No llevaba el ritmo de antes, pero pensaba que con un poco cada día, llegaría el momento en que sus pasos fueran más rápidos y así cuando el hada volviera, vería que fue bueno, que la hizo caso y que aunque la había echado de menos tenía valor para haber recorrido todo eso el solo por los dos.

Cuando dormía el hada le visitaba, le arropaba y cuidaba.
Ella siempre estaría allí.
El se pregunta que nombre llevará el día que vuelva.
21d 9h 14 min
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