martes, 13 de mayo de 2008

Una lágrima


Suena el teléfono.
Me acerco a la ventana y escucho una voz angelical.
Una voz que hacía tiempo que había dejado a un lado.
Que me recordaba que podría haber hecho algo.
Esa voz me recordaba que me echaba de menos,
que sigue siendo un ángel.
De pronto una lagrima brotó de mi ojo izquierdo.
Mi corazón se encogió
para llenarse de una profunda alegría.
Era un momento bonito,
único,
especial.
Seco mi lágrima y tapo mi sonrisa
mientras escucho como la voz se aleja lentamente.

Nunca te abandone,
solo te deje hacer...

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