viernes, 13 de julio de 2012

El arrima cebolletas

Fumando descansaba,
mientras la música escuchaba.
De calada en calada.
la vista levantaba.
Y en una de esas
en él fijé la mira.

Un, dos, cebolla a la vista,
un, dos, víctima en la mirilla.

Mi mente no se lo creía,
pues su miembro fuera se encontraba.
El cebolletas,
con el huerto camuflado,
pero al aire.
Y vuelta al baile.


Un, dos, cebolla a la vista,
un, dos víctima en la mirilla.

Mi mente no se lo creía,
y a Bigo recurrí para certificar mi vista.
Con las manos en la boca,
entre la risa y la sorpresa,
comprobamos los dos amigos,
la realidad sin piedad del cebolleta.


Un, dos, cebolla a la vista,
un, dos víctima en la mirilla.

El chico parece darse cuenta,
el cebolleta rastrea otra víctima.
En un segundo lo pierdo,
en dos lo encuentro detrás.
Los dos amigos nos giramos,
el cebolleta sigue en la búsqueda.


Un, dos, cebolla a la vista,
un, dos víctima en la mirilla.

Otro alma perturbada,
otra víctima parada,
inocente en su baile,
implacable cebolla,
imborrable visión,
indecente cebolleta.


Un, dos, cebolla a la vista,
un, dos se acaba la música.






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