viernes, 16 de noviembre de 2007

Recuperando mis trozos


Posiblemente ayer escribiera los versos mas duros de mi vida.
Quizás el estrés o la ansiedad, que casi no me acordaba de ellos, fueran los que me lo hicieron tan difícil.
O las horas y horas de insomnio y falta de apetito las que alimentaran o mejor dicho
martillearon mi cabeza.
Ahora mismo lo único que puedo asegurar, es mi firme convicción en lo que hago.
Mi libertad otra vez recuperada aunque como casi siempre a un precio muy alto.
Nunca había experimentado una situación como esta; esta vez no había otra pareja de por medio. Esta vez solo había una palabra, una palabra que aunque haya pasado todo esto,
para mi sigue teniendo un significado. Esa palabra que se ha vuelto en mi contra, que se ha aprovechado, que me ha pisoteado, burlado, ultrajado e incluso escupido... es la Amistad. Por esa palabra he llegado a dudar de mi, de mi forma de hacer y entender el mundo. He vivido una locura en alza que a punto ha estado de llevarme con ella, de engullirme en sus fauces, mientras de fondo se escucha el sonido de la PlayStation 2 cuando se enciende. Si enumerara las tremendas estupideces que he llegado a hacer, citaría mi falta de energía completa y mi lucha por recuperarla en pequeñas dosis de alegría. Me he sentido como un niño en la feria buscando monedas por el suelo para poder comprar unos boletos de felicidad. Ya se sabe, en la feria...das cuatro vueltas y ya se acaba la atracción!
Ahora aquí sentado, desde el otro lado, puedo comprobar como recupero la calma. Miro el suelo y veo por primera vez los trozos de mi corazón esparcidos por todo el comedor hasta llegar a la puerta. Me agacho y compruebo que puedo tocarlos, sentirlos y cogerlos. El suelo de esta casa, la de los PeDikitoz o la de los tres magníficos, siempre estaba sucio, lo fregaba y fregaba y siempre quedaban manchas. Ahora he visto que eran esas manchas;eran mi autoestima, mi seguridad, mi amor propio...que es posible volver a juntarlos y pegarlos de nuevo. Se que no será igual. Que son muchas veces ya las que he tenido que pegar el corazón, que cuantas más veces pasa,
mas grietas se crean, aunque también creo que con esta nueva capa se hará mas fuerte todavía, aunque posiblemente mas inaccesible. El Lobo ,cuando pasa esto sonríe, crece, se hace fuerte. Mientras el niño solo piensa que el mundo puede seguir siendo de vainilla y caramelo...si estás seguro de cual es el sabor que te gusta...
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