jueves, 15 de noviembre de 2007

Pesadillas

Ponerme el pantalón,
cojer el nórdico,
acostarse,
acurrucarse
y cerrar los ojos.
A partir de ahí todo normal.
Entras en el sueño,
de los cuales casi nunca me acuerdo...
pero de este si!
Una habitación o
una sala de estar.
Una Mujer,
un hombre
y un niño.
Mucho ruido,
muchos gritos,
un jaleo.
De pronto el hombre se abalanza sobre el niño
la mujer al verlo intenta impedirlo,
al tiempo que el niño intenta desesperadamente de escapar,
dando patadas,
estirándose,
intentando salir de alguna manera.
Mientras
la mujer entre lloros suplica clemencia para el niño
recibiendo insultos y algún que otro golpe.
La mano del hombre se lanza sobre el niño,
golpeándolo repetidas veces,
el niño hecho una bola solo espera que se acabe pronto.
El hombre al darse un golpe contra la pared,
pasa a patalearlo.
Primero en el estómago,
luego en la espalda y luego en la cabeza.
El niño,
entre lloros y súplicas,
alza la mirada y ve su cara reflejada en el espejo...
...soy yo.


Me despierto entre sudores y con un nudo en la garganta.
Son las seis de la mañana.


Cuando el sueño profundo
cayó sobre los hombres,
el miedo los hizo temblar
e hizo que mis huesos comenzaran a sacudirse.
JOB IV 13 - 14

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