jueves, 12 de noviembre de 2015

Silencio de la nada



Y ahora al llegar a casa,
por fin le siento.
El silencio,
no hay nadie esperándote,
no eres lo que buscan,
no hay nada.

El silencio.

Sentado paciente en una butaca,
sabiendo que este momento llegaría.
Con sus piernas delgadas y cruzadas,
la media sonrisa pícara, malvada,
esperando el momento,
para demostrarte quien manda.

El silencio de la nada.

Después de una noche rodeado de placeres,
sin pensar,
sin descansar ni un segundo,
48h son ya demasiadas,
bajo la guardia...y no hay nada,
me siento parte de nada.

El silencio de mi sentir.
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