sábado, 14 de noviembre de 2015

La guerra del terror


Nos quejamos de la vida, del amor, del capitalismo, de la amistad, de banalidades en general.
Hoy no escribiré mis males, hoy estoy profundamente consternado por lo acontecido anoche en París.
Hoy estoy jodido, viendo como el cómputo de la humanidad no atiende a los hechos en si de tal situación. Los gobiernos mueven la economía a través de las guerras y las armas.
Nos venden su democracia y valores, manchándolos de sangre. Asistimos al aniversario de la caída del muro de Berlín hipnotizados por la estupidez e ignorancia. Nos ponemos una venda en los ojos, mientras seguimos chateando con nuestros iPhones, contribuyendo a que cada día, se levanten nuevos muros. Pensamos que si no nos salpica, es problema de otros, cuando somos nosotros los cómplices de tal barbarie.
La ignorancia es la llave del juego en este siglo XXI, donde ni vuelan coches, ni viajamos en el tiempo. Solo matamos por dinero, por egoísmo...por capitalismo.
Ningún billete limpiará jamás la sangre de las víctimas. Ningún poderoso sufrirá jamás la desgracia de los inocentes.
No soy París, soy más que eso. Soy Palestina, soy Siria, soy el Libano, soy Guinea, Soy Ruanda, Soy Tailandia, soy Tibet, Irak, Grecia...soy todos y cada uno de aquellos lugares olvidados, dentro de la avaricia y pecaminosa monstruosidad que es el ser humano y su poder.
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