lunes, 25 de abril de 2011

Pequeña...


Por la garganta de la muchacha
no salía ninguna palabra.
Diminuta era
para un mundo tan grande.

Por las mejillas de la muchacha
sonrisas cristalinas ocultaban su desdicha,
lágrimas saladas se agolpaban en sus ojos,
lágrimas pasadas,
teñidas de presente nostálgico.

Ella sabía que huellas una vez dejó,
pero al no recordar que paso dio,
no pudo recordar donde las huellas dejó.

En sus pulmones humo tuvo un tiempo,
sin humo,
recogió oxígeno,
pero sus pulmones aún sintió incompletos.

Pequeña muchacha para un mundo tan grande,
pequeños vacíos
amontonados en un instante.


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