viernes, 22 de abril de 2011

Leyendas

Cuenta la historia, de un joven apuesto aunque no por ello de linaje noble al que llamaban Harry.
De familia humilde y campesina Harry era un chico no muy hablador, de pocos amigos, era de estatura mediana, de cuerpo labrado en el campo, con largos cabellos castaños quemados por el sol y unos ojos color moscatel, grandes y con largas pestañas.
Harry era el mediano y único varón de la familia.Sus hermanas se llamaban Idéia la mayor y Luz la pequeña, eran muy bellas y dignas de elogios por parte de los muchachos de las tierras cercanas.
Tenían una pequeña casa a la orilla del río donde cuidaba de sus animales y la cosecha.

El señor de las tierras era un rico Noble del norte del país, que había heredado las tierras gracias a su coraje en las Cruzadas contra los infieles.Casado con una bella mujer, hija de un noble Inglés, la cual le había bendecido con una única hija llamada Itzar.

Una mañana, estando Harry poniendo trampas en el río, un caballo llegó sin su jinete hasta él. Harry agarró a la bestia y la calmó.Era un caballo blanco, de cabellos claros y con el escudo real en su montura.Al darse cuenta de ello, Harry levantó la vista y alcanzó a ver una silueta a lo lejos
algo embrutecida que se acercaba torpemente hacia el.
Se trataba de Itzar, la cual había tenido un pequeño problema con su corcel río abajo.
Al verla, Harry se quedó parado al contemplar la belleza de la noble.De cabellos oscuros, piel tostada y ojos color miel.
La joven llegó hasta el, agarró el caballo y agradeció cortésmente al muchacho su ayuda.
Dice la leyenda que fue entonces cuando sus ojos se cruzaron y sus amores se enlazaron.

Semanas más tarde, una invitación llegó de palacio, Elgorc, padre de Harry abrió el sobre que el mensajero real había traído. El señor de las tierras Sir Áltavoz requería los servicios de Harry como responsable de sus caballos. Al aceptar dicha labor, la familia sería recompensada con diez doblones de oro como recompensa por dejar marchar a su único hijo varón.

Harry estuvo tres semanas en la casa feudal, a cargo de los caballos...y los burros de Sir Áltavoz.
En aquellas tres semanas solo vio a Itzar a lo lejos, ya que las cuadras no estaban muy cerca del castillo. Pero en su última mañana allí, Itzar salió muy pronto de su alcoba y se apresó en montar a su corcel, tan rápido iba, que en un embiste de la bestia, esta la tiró de bruces contra el suelo,
despertando así a Harry, que descansaba en un departamento contiguo a las cuadras.
Al llegar Harry a las cuadras se encontró a la joven y menuda Itzar revolcada entre montañas de estiércol fresco.Los dos jóvenes, frente a frente, al verse de tan cómica pinta una sonrisa se disparó al unísono de sus labios. Harry ayudó a la joven noble a limpiarse tales desperfectos en sus ropas, e Itzar en señal de agradecimiento le invitó a acompañarla a caballo.
A partir de ese momento, las travesías de los dos jóvenes fueron constantes.Toda la corte sabía del flechazo, aunque nada decía nadie de el...

Meses y meses fueron pasando, y los dos jóvenes alegrías despertaron.Los campos de Harry nunca tuvieron unas cosechas tan buenas, ni sus verduras unos colores tan vivos.
Una noche habían quedado, pero Itzar no se había presentado.Toda la noche esperó Harry a su amada, todo el día siguiente y toda aquella semana.Pero nada sabía de su joven amada.
Cuatro lunas esperó, y al no obtener respuesta, al castillo se fue a preguntar.Nadie en palacio se digno a responderle y Sir Áltavoz nunca le atendió.

Los campos fueron perdiendo su color, pero no solo los suyos, sino todos los campos del reino.El río perdió caudal, los pájaros dejaron de cantar y el cielo se volvió gris, como oscuros los ojos de Harry.

Cuentan las historias que la joven noble Itzar fue enviada a Inglaterra para casarla con un apuesto caballero con el cual ya había sido emparejada años atrás. Otras historias hablaban de que el padre, al ver su linaje manchado en manos de un simple campesino envió a Itzar a un convento al norte de Francia e incluso se dijo que quedó interna en un retiro en tierras Germanas.

A la vigésima luna Harry marchó en busca de Itzar.

Cuenta la leyenda que nunca volvieron a verse.Cuentan que Harry se armó caballero y que tierra y mar removió para encontrar a su amada; de Inglaterra a Germania, de Germania a Bretaña, de Bretaña a Jerusalem ...cuentan de un guerrero de largos cabellos, que en corcel blanco y con montura color Miel cabalgaba por la antigua Europa, buscando a su amada, buscando su destino.
Nada se volvió a saber del joven Harry, mas la noble Itzar con un apuesto caballero inglés se desposó, aunque viuda se quedó.Se dice que después nadie volvió a verla y que aún hoy día es posible oler a los dos jóvenes en los campos...después de las lluvias de la primavera...




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