jueves, 4 de julio de 2013

En la azotea

Sentado en la azotea, con los pies colgando hacia el infinito. Miraba con sus ojos marrones, como las nubes cambiaban de forma, se transformaban.
Sentado en la azotea, miraba hacia abajo, dándole el viento en la cara y jugando con su pelo,el cual llevaba en una medio coleta mal hecha con más pelos fuera de ella que dentro.
Sentado en la azotea, se preguntaba como Shannon Hoon era capaz de hacer letras alegres, cuando generalmente se sentía una abeja fuera del panal. Se preguntaba como podía ver en cuadros donde el resto de la gente veía maravillas, el dolor y el sufrimiento de ciertos colores.
Sentado en la azotea, viendo como baja el sol y con el se lleva los colores, hacia alguna otra parte, hacia algún otro momento.
Fumando el último pitillo lentamente, pensando como sería la vida si pudiéramos volar, si pudiéramos tocar las estrellas con la mano.
Cuanta gente habrá sentada en la azotea en la misma situación que yo?
Cuanta gente será como yo?


Sentado en la azotea, cuando se van los colores, cuando la ciudad envuelve el horizonte de los colores electrizantes, del miedo a la oscuridad de la  sociedad.
Apagó el cigarro y lo guarda en el bolsillo, no sea que un pájaro se lo coma, o queme el parque de abajo, o el agujero de la capa de ozono se haga más grande. Hay que pensar en todo, por si acaso.
Sentado en la azotea, hecha una última mirada al horizonte y se pregunta si seguirá siendo una abeja sin panal, o deberá esperar para saber cual de ellos será. O si por el contrario, se basa en matar el tiempo, antes de que el lo haga.

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