martes, 23 de julio de 2013

El ojo en tu frente

En un intento por descansar, mi compañero me cede el sofá. Diré mi compañero, por no decir mi huésped, ya que le cedí media casa, que corresponde a la habitación.
El huésped, no contento con ello, se sienta delante mía, se pone cómodo y coloca el portátil, si, portátil :

Ordenador personal móvil o transportable.

Como decía, coloca el portátil delante mía, y allí se queda hasta que presumiblemente me duermo. Esta operación, la ha repetido unas cuantas veces.
Anoche lo hizo a las 00.30.
Pues bien, esta mañana, hace un rato,  me desperté con el haciéndose un cigarro, justo delante mía!!!!
Eran las 06.15.
Si tengo una casa de 20 metros cuadrados ( una habitación grande ) y le "cedo" la mitad de ella...por qué hace estas cosas?
Ante la insólita estampa, busqué mis zapatillas y salí a la calle con Cohen para...no liarla, no decir nada, no matar...
Así que Cohen y yo hemos paseado por el barrio bien tempranito. Con las legañas y el pelo en la cara, cara de mala hostia y...subir la mirada y encontrar la luna llena mirándonos.
Cohen y yo, nos hemos detenido por unos momentos a contemplarla. La he sonreído y he comprendido muchas cosas de ayer...
Después de despedirnos de la luna, y dar un largo paseo por el barrio totalmente desierto ( claro, quién cojones pasea a esas horas? ). Hemos vuelto a casa, donde el huésped, ronca a gusto después de algún suspiro, en su espacio habilitado...para que después no digan que la amistad es algo poético...



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