miércoles, 23 de marzo de 2011

Despistes


Esta mañana al ir al juzgado los nervios como siempre me jugaron una mala pasada.
Creí haber quedado con mi abogado en los juzgados a las 11 de la mañana,
pero para mi sorpresa, al comprobar que el reloj pasaba y mi abogado no llegaba ...comencé a ponerme...nervioso, y más aun cuando me percaté de que era tan burro que ni siquiera había cogido su número de teléfono, aunque sí recordaba donde estaba: colgado en la nevera.
Gracias a mi hermana y su móvil moderno pude buscar por Internet el teléfono del gabinete.
Pues bien, mi abogado estaba en el Inem, al lado de mi casa;resolviendo el juicio que iba antes que el de faltas, el juicio que me interesaba: El de mi seguridad social.
Y yo en la otra punta de la ciudad.
Así que salir de los juzgados a toda velocidad, dejar a Marina en los juzgados como testigo de que voy a otro juicio antes; llegar al Inem con la lengua en la boca; entregar un papelito; charlar con mi abogado en el camino de nuevo a los juzgados y meterme en el otro juicio.

No podrían hacerlo todo en el mismo sitio??
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