miércoles, 2 de marzo de 2011

Adiós, ayer.


Caminos separados,
caminos al fin y al cabo.
Con tus pies descalzos trazaste una ruta
y con esa ruta encontrarás tu destino.
De tus sonrisas alimentarás a la gente que te encuentres,
con tu energía saltarás barreras.

La pequeña se hizo mujer,
la niña insegura encuentra poco a poco su paso.

Una día despertaste del sueño y viste la realidad,
una noche cogiste tu destino por los cuernos y avanzaste en la oscuridad.

No llores más pequeña,
no llores por el mañana,
puesto que es algo que aún no ha llegado.
Camina con la cabeza alta,
abraza tus sueños y síguelos por el sendero de baldosas amarillas.

Canta,
ríe,
juega,
baila.

Algún día volveremos a reír
y a cantar,
como dos niños en el río.

De acciones mundanas está llena la vida,
de pequeñas luces aparecen personas que hacen que se vea diferente.

Hasta siempre,
hasta la próxima.

Hasta que el mañana diga si es el día...





No te preocupes por el camino,
el Lobo siempre estará atento...


Publicar un comentario