sábado, 29 de junio de 2013

ocaso

Sacando las palabras desahogué mi alma,
adelgacé,
levanté la cabeza y me hice más fuerte.

Sacando los sentimientos
comprobé que rebotaban,
así que salieron igualmente y volvieron de nuevo.

Escondiendo los recuerdos volví a sonreír,
a jugar,
a compartir.

Y por momentos,
por noches, volví al campo mágico,
donde las hadas me cuidan.

Donde las sonrisas son reales,
y las conversaciones,
duelan o no, solo son conversaciones.

Donde los abrazos sinceros,
se convierten en torrentes de energía,
cuando un hasta luego es hasta mañana.
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