domingo, 13 de diciembre de 2015

Apoplejía del insomnio


Mientes si no dices que padeces,
si el tiempo no lo marca el reloj,
si los sueños se diluyen en pesadillas.

Mientes si distingues la realidad de tus ojos cristalinos,
si la oscuridad de la noche se confunde con las mañanas,
si las calles rectas son más cortas que las curvas.

Mientes a la vida y al ocaso,
al reflejo del espejo,
a los pantalones caídos por el desgaste de tus huesos.

Mientes y mentirás,
si no ves la solución caer por los dedos de tu mano,
escurridiza y visceral.

Mientes cuando piensas en crear el mañana,
sin solucionar antes
la oscuridad del pasado.

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