miércoles, 10 de septiembre de 2008

Con luz propia



Depende de muchos factores como afrontes las diferentes partes de tu vida.
No se puede tapar durante mucho tiempo algo que irradie mucha luz,
ya que por muchas capas que le pongas encima, acabará quemándolas.
Cuando tapan tu luz, siempre que levantes un poco la cabeza verás la luz del exterior.Y eso es algo que tarde o temprano acabarás haciendo, aunque dolerá más o menos que si lo hubieras hecho antes. Nos dejamos atrapar por sueños baratos y promesas absurdas por miedo a abandonar al de al lado, sin fijarnos que lo único que hacemos realmente es alumbrar las penumbras de la oscuridad. Las personas son buenas y tontas, listas y bobas, bondadosas y maquiavélicas, son tantas y tantas cosas...hay personas que saben manejar a la perfección varios de estos tipos y se aprovechan del resto. Son los que ponen pañuelos, unos encima de otros sobre la luz y que cuando los pillas, esconden la mano, se guardan el pañuelo en la espalda y te hacen creer que ellos no han sido.

Los sueños:

Como en la Historia Interminable, hay seres que se alimentan de tus sueños.Los almacenan en pequeñas bolas de cristal y luego los utilizan para su provecho, dejando a la otra persona vacía parcialmente de ese sentimiento o utilizándolo en tu contra.
La fuerza de la oscuridad es muy fuerte y muy astuta. Solo te das cuenta de todo esto cuando ya estas dentro, y cuando lo estás, te despiertas dentro de un laberinto; un laberinto lleno de puertas cuyos pomos para ser abiertas fueron arrancados por ti antes de despertar de tu letárgo.
En ese momento el significado de las cosas cambia, el precio pagado es demasiado alto...aunque no insalvable!
Nunca se vuelve a ser el mismo, aunque a veces lo acaricies.
Y cuando se va...es mejor aparterse.Ya que si te quedas, se seguirá alimentando de ti, será como si nunca se hubiera ido, no te dejará nunca.
Más sabe el demonio por viejo...que por demonio!
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