martes, 6 de febrero de 2018

Fragmentos del pasado, reflexiones del presente


A veces te encuentras con una montaña de recuerdos de otras épocas,
montones de entradas de conciertos,
de teatros y museos,
cartas y felicitaciones,
pulseras y fotografías.
De aquellos momentos en los que metías la pata con estilo,
de los que reías sin parar,
de los que llorabas desconsolado.
Y hoy,
años después te ves enjuto,
solo en un salón de una casa oscura,
consolándote a ti mismo por que eres incapaz de ver más allá,
cuando antes,
sin saber nada
y sin tener la mitad,
alzabas el vuelo de una historia a la siguiente.


Vayamos al siguiente concierto,
bailemos esa canción,
cerremos el último bar,
tengamos sexo con ahínco,
riámonos sin pudor,
vivamos sin miedo.
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