domingo, 11 de enero de 2015

Sagrada

De noche solo se la veía a ella,
alta, luminosa, rodeada de grúas.
La cabeza bien alta para verla mejor.

Un hasta luego al vacío,
un parque oscuro,
una sombra de algo que una vez fuiste,
un cuerpo en forma de ovillo,
un perro atento,
un sueño sin sueño.

Y volver a pasar en una noche tranquila.
Subiendo calles en ángulos de 90º,
pero esta vez con la calma,
miranda las fachadas,
escuchando musica,
sonriendo al frío.
Los mismos pasos,
diferentes sensaciones.

Girarte con una sonrisa para darle las gracias,
para volver a mirar adelante,
dejar las sombras atrás
sabiendo por que las llevas.
Comprender el pasado para afrontar el presente.

Hasta luego,
hasta otra,
hasta que te realicen definitivamente,
hasta que me realice... 
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