jueves, 30 de septiembre de 2010

La Historia de mi pene: El comienzo

Después de una noche de fiesta,
con multitud de amigos a los cuales hacía mucho que no veía,
unas copas y unas risas nos llevaron a casa.
Lo que podía haber sido una noche normal,
se traslado a la habitación.
El calentón de las copas se convirtió en fogosidad sexual descontrolada.
María y yo íbamos con el calentón típico del Mdma...ya se sabe...no?? los típicos calentones ardientes... Pues lo explico:
Nos arrancamos la ropa. Mi pene estaba totalmente erecto, así que María se agachó para chupármela mientras yo con una mano hundía sus labios en mi miembro y con la otra masajeaba sus pechos. Luego la senté en la cama, abrí sus piernas y hundí mi lengua en su sexo, notando como mi boca se llenaba de su flujo. María, que es muy pasional e impaciente, separó su sexo de mi boca y hundió mi pene en su sexo bruscamente hasta el fondo, soltando un gran suspiro sentada encima mía. Yo la cogía con fuerza, penetrando fuertemente y apretando su culo con mis manos mientras mordisqueaba sus pezones. María no tardó en correrse, a lo que yo aceleré el ritmo...eso era todo un espectáculo pornográfico.
En una de esas embestidas, en pleno éxtasis sexual, mi pene salió de la vagina de María.
Por lo general, cuando esto pasa, el pene o vuelve a meterse o choca contra la pared vaginal de ella provocando un ligero dolor...esta vez no fue así. Noté como si algo explotara y al instante un líquido bajaba por mis piernas. Sin notar ningún tipo de dolor, retiré a María de encima y vi que mi pene se encontraba envuelto en sangre. Era mía.
María se alarmó bastante. Yo me levanté y me fui a la ducha, me lavé bien y volví a la cama con una toalla alrededor de la cintura. Eran alrededor de las 8 de la mañana.
No pude dormir mucho. A las 10 sonó el despertador, tocaba trabajar. Por supuesto yo no fui, pero María si, que no paraba de decirme que fuera al hospital entre lloros.
Mi respuesta fue que si esto no se...desinchaba ( estaba empezando a tener una forma rara, el glande, tenía cierta inclinación hacia la izquierda!!! y estaba muy hinchada...), iría enseguida al hospital.
Así que me quedé solo en la cama, con la toalla empapada de sangre. Eran las 10.30 de la mañana.
A eso de las 11 de la mañana, al comprobar que ya no sangraba, pero que había cogido una forma parecida a la berenjena, llamé a mi hermana y le expliqué brevemente lo que había pasado, así que cogieron el coche y me recogieron en la entrada de casa, donde yo estaba plácidamente sentado en las escaleras. Llevaba puesto en pantalón Tai, por supuesto sin ropa interior. Las caras de Oswald y Karol cuando me vieron...eran un poema. Me llevaron a urgencias.
Me pidieron la targeta sanitaria y nos hicieron esperar sentaditos mientras venía alguien a atendernos.
Al cabo de unos minutos nos hacen pasar a una habitación, llega una doctora y me pide que se lo explique. La doctora me mira y me pregunta que si se la puedo mostrar, a lo que bajo los pantalones y...la doctora se pone la mano en la cara, Oswald se gira y yo mientras en pelotas, que no se si reírme o comenzar a preocuparme.
La doctora sale de la habitación y vuelve unos minutos después con otra doctora para repetir el procedimiento :
- Explicar lo sucedido.
- Bajar los pantalones.
- Mano a la boca y cara de asombro de las doctoras.
- Risas nerviosas de Oswald.
Resulta que en el hospital de Vic no tenían Urólogo de guardia. Teníamos dos opciones:
- Esperar una ambulancia...que tardaría 3 o 4 horas en llegar!!!
- O que me bajaran Karol y Oswald.
Bajamos en el coche de Oswald hacia Barcelona, al hospital de la VallHebron, donde se supone que ya nos estaban esperando...
Por el camino iba dándole vueltas a lo sucedido, un poco preocupado pero sin dolor.

Al llegar a la Vall d´Hebron...no había nadie esperando!!!! Lo único que me dijeron en Vic era que ni bebiera ni comiera nada hasta que no me viera el Urólogo. Me moría de sed!
Al no haber nadie esperando tuve que hacer dos colas, dos!! aunque al menos en estas dos no tuve que bajarme los pantalones.
Al fin me pasaron a Urología. Eran alrededor de las 13 de la tarde, habían pasado unas 6 h.
Las enfermeras me trataron fenomenal, era el chico de las rastas con un cipote como una berenjena!!
Los Urólogos al verme ( dos chicos jóvenes sudamericanos ) me preguntaron si llevaba algún tipo de Piercing en...a lo que respondí que no, así que volví a explicar todo...

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