martes, 4 de noviembre de 2008

Sueños para mañana


Me voy a dormir.
Me acostaré en mi cama,
me abrigaré del frío y adoptaré la postura fetal tan cómoda,
llamaré a Cohen para que se ponga a mi lado y el frío sea menos
y me concentraré en soñar.
Cuando llegue al sueño mis temores desaparecerán por minutos,
minutos que en el mundo de los sueños serán días.
Historias interminables de aventuras,
sueños que al alba desaparecerán.
Un nuevo día me espera,
un nuevo día de cole aguarda,
una nueva prueba que rehuyo ahí delante,
esperando a ser saltada,
superada,
hasta la siguiente valla,
hasta el siguiente capítulo.
La sensación de soledad no abandona a este viejo Lobo,
es cálida,
plácida,
amiga y confesa.

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