lunes, 27 de agosto de 2007

Mi pie



Llegar a casa de panchito,
reírnos,
fumar,
hablar,
volver a reír y...
me quedé dormido.
La cosa,
cuando me desperté,
no la olvidaré jamás.
Mi pie derecho en llamas,
no se apagaba,
solo me dolía la vida.

Ahora Lunes,
miro mi pie
me sigue doliendo,
Spi me a traído unas muletas.
No hace mala pinta,
no se ha infectado,
pero duele!
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