lunes, 18 de mayo de 2015

La vida se puede normalizar


Carlos es un  chico normal.
Siempre se levanta temprano para ir a trabajar, dice que así " aprovecha más la vida ". Hace ejercicio, saca a su perro, se ducha, se toma un café solo y se va a trabajar. Coge el metro, se pone música, la elije minuciosamente para cada momento. Hoy suena "one by one" de los Black Seeds. Mira las caras de la gente con una leve sonrisa, reposa su cabeza y desconecta hasta llegar a su parada.
Hace unos días, el metro paró en seco y su mano fue a parar a los pechos de una chica Asiática; le sigue ruborizando esa imagen. Es vergonzoso.
Para a unos diez minutos caminando después del metro y va mirando edificios, oliendo las plantas del mercado, mirando los carteles de las tiendas.
Llega media hora antes que nadie, pero el insiste en "aprovechar", así que lee la prensa.
Carlos trabaja en un Bufete de Barcelona. Es abogado. Estudió durante muchos años, no por vago, si no para poder pagar los créditos y poder trabajar al mismo tiempo para hacerlo.
Carlos se dedica al papeleo, los cafés, las fotocopias. Dicen que aún le falta experiencia. Él no sé desanima. Dice que poco a poco irá subiendo. Lleva dos años con el mismo sueldo. Tiene 34 años.
Después de un largo día, compra fruta en un supermercado ecológico, siempre el mismo. Le fascinan los pasillos de la fruta y la verdura, dice que son los colores más puros de la ciudad.
Pasa por una antigua taberna Francesa donde se toma un café y espera cada día en poder pedirle una cita a la camarera. Lleva tiempo soltero.
Carlos lleva tiempo viviendo solo. Sus amigos le compraron un perro, un Schnauzer mediano. Incluso le pusieron el nombre. Sammy David Jr. Mutuamente se hacen compañía, escuchan música...y hablan.
Hace mucho calor en esta ciudad en pleno Mayo, así que amo y mascota se van al parque. Desde allí se ve todo, puedes imaginar todas aquellas vidas y sentirlas, puedes ver como la luz natural baja y con ella esos colores que se forman en el cielo. En ese momento vuelven para casa.
Prepara una ensalada con las verduras de hoy, abre el ordenador y pone a cargar un episodio de House of Cards. Se acaba la ensalada, limpia los platos, se pone cómodo y se enciende un gran porro de yerba. Cuando se lo acabe, será el momento de ir a la cama y volver a vivir lo mismo mañana.
Así será hasta el fin de semana...
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