martes, 22 de marzo de 2016

Too Dead for


Cuando la luz se apagó, cerré los ojos y respiré profundamente,
en ese momento comenzó a sonar la música,
todo lo acontecido hasta el momento tomaría una pausa,
en ese momento no importaba nada más que la pausa más violenta y salvaje que necesitaba mi cuerpo.
Una carga de adrenalina y odio,
que debía dejar que saliera,
debía liberarme de todo aquello en ese momento,
en ese lugar.

La música seguía sonando,
mi mente desconectaba por momentos,
centrando todo su esfuerzo en descargar la ira.
Un empujón, un cabezazo, un labio hinchado...
una sonrisa sin carga.

Una luz roja salió detrás del escenario,
unas letras se distinguían del fondo
too dead for me!
Y volví a respirar.

Cuando la luz se encendió, sonreí tranquilo,
 respiré profundamente, terminé mi copa
y salí sabiendo que a partir de ese momento,
algo había muerto, algo solo mío.




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