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sábado, 30 de enero de 2021

Los cuenta cuentos

 

Hace muchos años, conocí a un par de tipos muy peculiares. Hablaban muy alto, en todos sitios. Parecía que siempre estaban de fiesta, conocían o decían conocer a mucha gente, bailaban por casi cualquier cosa...pero sobre todo, parecían felices.

El rasta ( llamémoslo así ), acababa de romper con su chica después de un año complicado. Digamos que aquello le impulsó... al borde del suicidio. 

Tras pasar tres días encerrado en una habitación llorando como una magdalena, se fumó un porro. Y ya sabemos que después de un porrito, las tripas hablan. Por lo que se fue a comer al restaurante más grasiento que pudo encontrar, cruzo la mirada con una chica y olvidó el nombre de la malvada y puta* de su ex.  

(*Realmente pensé en poner Bruja o Víbora, pero lo creí ofensivo)

Por su parte, el calvo ( así será nombrado ), acababa de pasar prácticamente por lo mismo que el "pringao" de su amigo. Con la diferencia de que el Calvo se quedaba sin casa.

Así, que el entendimiento fue inmediato.

Una puta mañana cualquiera: ( por cierto, suena el teléfono )

- Hey - Dice el Calvo 

- Hey - Contesta el Rasta

( el hey, está bien. Sin exclamación. Lo que se le conoce como el saludo no efusivo )

- Qué dices...? - Pregunta el tarado que ha llamado

- Pué mira...aquí - Contesta el filósofo rastafari

- Pues vale...me subo o qué? - Asiente/pregunta//va pá arriba el Calvo

- Venga! aquí te veo - Responde una neurona fumada del Rasta

Y así, un día como otro cualquiera. Digamos frío, con niebla o mucha niebla y puede que lluvia... Un puto día normal en aquel lugar normal, llegó el Calvo a casa del Rasta. Vale!

Al menos es lo que me contaron.

Yo los conocí una día bailando encima de una maceta redonda. Eran dos gilipollas que me hicieron gracia. Bailando y cantando una estupidez mientras no paraban de reír.

Después de unas cervezas pude conocerles mejor. Cuando salían de fiesta, solían no conocer a nadie, pero al rato, se hacían con todo el local. Todo el mundo quería estar al lado de esos chiflados. Y cuando digo todo el mundo, me refiero a todo el mundo.

Siempre estaban rodeados de artistas, músicos...y mujeres. Muchas mujeres.

Que cómo lo hacían? La verdad? No tengo ni puta idea! Pero se metían en los camerinos de los conciertos, les invitaban a chupitos y las camareras les daban sus números de teléfono. Jamás vi a ninguno de ellos apuntándolos. Les daba igual. Eso, o iban tan fumados que ni siquiera lo recordaban.

El rasta era el típico de pantalones anchos, paz y amor, bla bla bla. El típico guapito gilipollas que se me merece una buena hostia. Dicho de otro modo: el cabrón que se va a follar a tu novia.

El calvo era más afable. Con su cara angelical, su mirada difusa y su buen temple. Lo que yo llamo un futuro psicópata en potencia. 

El calvo tenía gafas, no veía una mierda!. Una vez le pedí que dejara de mirarme y contestó que estaba mirando a otro sitio. Otras veces te hablaba muy pausado y terminaba diciéndote que podría quemarte vivo.


Pero juntos, tenían el don de animar todos los sitios.

Una tarde cogieron un coche de juguete que estaba en la basura, miraron a su alrededor y se dirigieron a una calle, muy estrecha, que hacía pendiente. La calle era de piedras, se lanzaron alrededor de tres veces cada uno. Y no se mataron.

Una mañana, después de una fiesta, se metieron en el campo de al lado, a recoger balas de paintball...mientras los que jugaban a la "guerra" no cabían en su asombro al verlos agazapados y riéndose sacando balas y gritando bien fuerte el color de cada una.

Otro día, en una cafetería. Una cuchara se cayó al suelo. Los dos se miraron y comenzaron a cantar una canción que era algo así como, cito textualmente:

El baile de la cuchara,

el baile de la cuchara,

el baile de la cuchara.

Y así hasta que se cansaban.

Estuvieron poco con esa gilipollez? No, eso perduró. Cambiaban la palabra "cuchara" por cualquier otra.


Era habitual encontrártelos por la mañana, comprando el pan en pijama, con las zapatillas de pies de dinosaurio y la sonrisa de oreja a oreja. Siempre me preguntaba si se acaban de despertar o si dormían alguna vez.

En una de sus noches, el calvo pilló cacho. 

- Hey tío, con quién estás ligando? - Le pregunto

En esto, que el rasta salía del baño.

- He visto un monstruo! - Dice riéndose

- Que dices, tío? - Responde/pregunta el calvo

- Era como una mezcla entre el pingüino y Margaret Thatcher, joder tío!!! que fea! - Responde el rasta

Al ver al rasta hablar de aquella manera, nos reímos y pedimos unos tragos.

- Hey calvo! - Dice una voz femenina a nuestro lado

Al verla, el calvo nos la presenta.

- Esta es ( no tiene importancia ) - Dice el calvo

Al verla, el rasta se pone colorado, sus ojos comienzan a lagrimar y se atraganta con el trago. La chica vuelve con sus amigas y se cita con el calvo para más tarde. Pero mientras se daba la vuelta, una carcajada del rasta la siguió un estruendo en forma de adjetivo.

- La fea!!!!! es la fea!!!! - Gritó el rasta

La noche siguió entre alcohol y risas, lo que provocó que tres tíos alcoholizados y con una mente privilegiada para el cachondeo, pasáramos la noche jugando a:

"Escapa de la fea"

Se trataba de huir, de una manera muy absurda y poco disimulada de aquel ogro.

Meses después, una noche, la fea en un encuentro random con el calvo le preguntó:

- Porqué me llaman, la fea? - Pregunta eso

El calvo, la miró dulcemente, le dio un beso entre la frente mal construida y las enormes gafas de culo de vaso y le dio aquellas dos palmaditas en el hombro; mitad paternales, mitad duele mirarte. Y no dijo nada.

Otra noche en una fiesta coincidieron tres amantes de el rasta. Mientras esquivaba a una, se le presentaba la siguiente y al rato la siguiente de esta. El tío, ni corto ni perezoso, lo llevaba con una pasmosa y muy asquerosa normalidad ( Maldito hippie de mierda. Ahí se muera, mucho ). 

Tenían un imán para todo. Y eso también incluía a los mega freaks.

Una noche, un chico que llevaba una camiseta de un equipo de fútbol y que parecía que tenía epilepsia por su manera de bailar, se unió a nosotros. Le llamaron Cassano.

Pasamos toda la noche animándolo a bailar en el podio y acercarse a las chicas con esos movimientos pélvicos tan escalofriantes. Esperando que alguien llamara a la policía y se lo llevaran.

Esa noche nos fuimos todos a la casa punk. Por la mañana, al despertar a Cassano:

- Calvo!!! esto...el tío este no se levanta. - Dice el rasta

- Que dices? pues dale un hostia! - Responde el calvo

El rasta volvió a intentar despertarlo:

- Oye...tío...va tío...que tenemos que largarnos - Le dice el rasta

Al ver que no se levantaba, el rasta levantó su cabeza, descubriendo un gran manto de Ectoplasma! Si, qué pasa? era Ectoplasma, como el de los putos cazafantasmas.

- Joder tío!! - Grita el rasta

- Que pasa? - Pregunta el calvo

- Cuando veas tu almohada... - Le contesto

Entonces, Cassano despertó.

- Hey tíos...!! dónde estoy? jejjejeje - Dice Cassano

Nosotros, aun en shock por el Ectoplasma y Cassano explicándonos que se tomaba una medicación muy fuerte para no tener que matar a la humanidad.

Salimos todos hacia el mismo sitio, así que subimos juntos al tren. Allí, en el tren, Cassano intentó sentarse con nosotros, a lo que rápida y educadamente le dijimos:

- Pero tú estás chalao? anda y tira pa ahí con tus babas Ectoplasmósicas! - Le indicó "dulcemente" el calvo

Cassano, lejos de venirse abajo, se sentó en los asientos de al lado, se puso cómodo y estuvo durante 45 min, soltando babas justo al lado de una pobre mujer asustada.

Luego lo dejamos por ahí.

Una tarde me invitaron a su casa. Era como una especie de bar punk o habitación adolescente, con muchas fotografías, un acuario que separaba la cocina del salón con dos tortugas mancas en su interior, una televisión enorme y el escritorio al lado.

El rasta podía estar en el escritorio y hablar contigo, fumarse un porro o soltar un chiste y de pronto te miraba y decía:

- Joder tío! que bueno...tío!!! - Y se ponía a escribir


El calvo, te hablaba de la música que estaba sonado, mientras miraba una película sin sonido, contestaba al rasta y se rascaba los huevos tranquilamente.


Hasta aquí bien, no?

Lo curioso, es que esos tíos estaban hablando de tres cosas a la vez, mientras veían una película sin sonido y se enteraban de ella; incluso era uno de los temas de conversación. El rasta mientras, escribía una puta novela y cuando querías darte cuenta, el calvo ya te había puesto una mantita y te hablaba sobre filosofía!

Así que les pregunté:

- De qué cojones trabajáis? Cómo os ganáis la vida? - Piensas que son secretas o Aliens


El calvo me contesto que ellos creaban vida. Cuentos de vida.


Eran cuenta cuentos. Pero en su caso, antes de escribirlos, los vivían.





Para Miguel Cano. Mi psicópata preferido. 

Y para su padre, que estará leyendo esto allá donde esté. 

lunes, 18 de enero de 2021

En bucle

 

9.00h Levanta de la cama!

Abre la ventana y saluda al nuevo día.

Visita el baño y prepárate un café. 

Sal al patio, siéntate y tómate tranquilo el desayuno, mientras disfrutas de la última obra de la zona. Ya sea en tu edificio, el de al lado, o cuatro más al norte. No hará falta que remuevas el café, las vibraciones de la obra lo moverán por ti.

Vístete, lávate los dientes y con la excusa de sacar la basura, estira un poco las piernas y paséate por el barrio en busca de los últimos locales en alquiler o venta. Si tienes suerte, podrás entretenerte con el último desahucio.

De vuelta a casa, enciende el ordenador y prepárate para rellenar infinitas veces tu Currículum Vitae en infinidad de páginas de búsqueda de trabajo.

" Se necesita esclavo que trabaje mucho y cobre poco" 1500 personas se han inscrito.

"Empresa joven y con personalidad busca Sherpa" 890 personas se han inscrito.

"Empresa en expansión necesita urgente personas que no cobren" Se ha excedido el número de solicitudes.


Después de la depresión, cárgate de valor y escucha las fabulosas noticias del mundo.

- Todo es mentira, menos lo que publicamos nosotros - 

- En deportes: 22 millonarios con menos capacidad de análisis que una oruga, no son felices con sus sueldos - 

- El fascismo son los nuevos Hippies - 

- Tienes frío? Piense en la factura y ya verá como se calienta! - 


A todo esto, ya es medio día.

Visualiza la comida como si fueras Terminator y encuentra la manera de cocinar algo que te nutra, te sacie y llegue para más días.

Fúmate un cigarro y piensa fuerte, muy fuerte, que es un porro y que puedes abstraerte un poco de este circo.


Sal de casa y dirígete a una reunión, donde un niñato de mierda, te mira con una cara como si fueras el niño del pijama de rayas y te habla de un producto para el que ya tiene gente, pero son tan buenas personas, que esperan que bajes los costes, de tal manera que acabes perdiendo unos 0,50 céntimos por producto y solo digas "si Bwana".

Vuelve a casa andando. Entre el movimiento y la reunión, no hay Dios que note el frío.

Después rodéate de gente que está igual o peor que tu, pero que al verte "tranquilo", se creen con derecho para poder mearse en tu casa y darte putas lecciones de contraportada de libros de autoayuda.

Y por supuesto no digas nada, ya que se sentirán ofendidos y les importa una puta mierda.


Pregúntate a ti mismo si te hace falta cenar. 

Ya se sabe, lo que no comas hoy, te lo comerás mañana. Así que decide que tres días de la semana te darás ese capricho e incluso comprarás una cerveza que sabe a agua del Guadalquivir.

Ponte una serie, una peli, una serie/peli, ponte lo que sea joder!

Desconecta el cerebro e intenta rebajar tus pulsaciones.

Y para acabar, vete a la cama, donde el cerebro volverá a ir a mil por hora. Lo que te reportará unas 4h de intrépidas vueltas en la cama.


Si joder! 

jueves, 26 de marzo de 2020

Diarios de una cuarentena (6)


Mi querida pandemia:

El ser humano es muy manipulable.
Si existe un Dios, no es Maradona.
Habría que gasear a la "policía" del balcón.
La presidenta de la Comunidad Madrileña ama la publicidad.
Trump es novel de Química.
Yo a las ocho, me froto el chocho.
Después del Covid llegan los asteroides, el Hantavirus y un especial de Bertín Osborne.
Chupar la taza del w.c de un retrete público, último grito de los influencer. Seguir así!

Ejercicio mental:
Una barra de pan cuesta un euro todo el año.
De esa barra, en la tienda me dan un 65%.
Cuando todos mis vecinos están en casa, la tienda me da un 45%.
Si siempre pago por la barra entera.
Eso no es una estafa?
Pensar en esto por ejemplo con el servicio de internet.

El otro día me llamó una ex novia.
Al coger el teléfono solo pude escuchar:
"Mierda, está vivo "
Después colgó.

Si yo te dejo 100 euros, pero recupero 50 del estado ( si, tuyos también ) y desgravo 12´50.
Cuánto te he dejado?
Grande Amancio Ortega.

Que una industria como el fútbol, que gasta grandes cantidades de cocaína para pagar fichajes más caros que algunos países. Con la llegada de la crisis ( o covid ) despide antes a los trabajadores normales ( dícese alguien como tú o como yo ) que le supone un 3% del presupuesto antes que recortar las bestiales nóminas de sus "estrellas".
Mola. eh?

O al caso:
Si estos días no va ni Diosito al congreso.
Por qué no les aplicamos un ERTE?


Siempre tuyo Lobo



domingo, 22 de marzo de 2020

Diarios de una cuarentena ( 2 )


Cada mañana cuando me levanto, abro toda la casa, un café, un cigarrito y música.
Con el paso de los días, los vecinos se han hecho más "balconeros" y últimamente encontramos atascos musicales, produciendo unas mezclas dignas de Rosalía sin maquillaje.
Tirar la basura se ha convertido en el nuevo parkour. El juego consiste en ir a los contenedores más lejanos, sorteando patrullas de la policía, obstáculos varios y vecinos que parecen salir de un Burning Man.
Desde hace dos días que tengo de nuevo internet. Los dioses de la tecnología, decidieron dejarme analógico, asunto que tampoco me disgustó. Es más, me demostró que en caso de desastre mayor, estoy preparado.
Entre libros, cd´s y dvd´s...mi casa sería la biblioteca del futuro post apocalíptico.
Pues bien, en mi afán de quitar mierda, pasé los dvd´s grabados al disco duro. Estuve días hasta que casi lo tenía todo, pero al creer que formateaba un pendrive, lo que hice, muy listo yo, fue formatear el puto disco duro!!
Películas, música, fotos...todo a la mierda.
Hace unos días me pasaron un programa para recuperar datos. El programa recuperaba todo lo introducido desde el principio en el disco, haciéndome la siguiente pregunta.
"Si el disco tiene una capacidad...X y está lleno. Los datos anteriormente borrados, dónde estaban?"
Puede que en el planeta de las vitaminas del zumo y las burbujas de los refrescos con gas.
Después de más de treinta horas recuperando los datos, debía volver a introducirlos en mi pc poco a poco, ya que no pone los nombres y no te deja copiar y pegar.
Probé a hacerlo un par de veces, pero la pereza me pudo. Apagué el pc.
Y así, demostrando mi inteligencia...he de volver a empezar!!!

Después de recuperar internet, solo he visto un par de películas. El resto lo he pasado escuchando música.
Veo a la gente muy alterada por ello; pasarse el santo día delante de la tv no es para menos. La caja tonta te mete un mezclote de mentiras con pseudo realidades para después ponerte anuncios de solidaridad y amor.

Mis vecinos del 2-1 son una pareja muy extraña. Tienen la puta manía de jugar con sus hijos!! Y en estos días, ni cortos ni perezosos, han incrementado los juegos. Manda cojones!! La vecina del 1-1, justo la de al lado mía, no lo soporta. El sonido de gente feliz y jugando es agotador. Por lo que se ha visto obligada a dar vueltas por la casa, tarareando alguna canción que guarda en su cabeza, como si fuera un walkman sin pilas.
Una idea brillante.

Hoy es el cumpleaños de mi hermana mayor. De niño siempre soñaba con un holocausto justo para ese día ( este ), que le jodiera todos sus sueños, como ella me jodía todas mis realidades.
Feliz cumple pandémico hermana!

sábado, 21 de marzo de 2020

Diarios de una cuarentena


Acabo de darme cuenta de que es sábado.
Igual que hace unos días, al levantarse de la cama, nos dimos cuenta de que todo se va a la mierda.
Un virus la ha liado parda.
Desde el encierro, las prioridades han cambiado.
Conseguir papel higiénico se a convertido en algo más difícil que salir del IKEA.
Las señoras salen con la bolsa de Mercadona en la cabeza...y no llueve. Pero ellas van más seguras.
La realidad es que estos días los he pasado al sol de mi patio. Escuchando música o en silencio; mucho silencio.
Y es que la gente tiene miedo, los han encerrado en casa con:
- Sus hijos, acostumbrados al contacto zero muchos de ellos.
- Sus mujeres, aquel acompañante casual que duerme a su lado, con conversaciones de pareja casuales, estilo de vida de pareja casual.
- Sus maridos, dícese de individuo o ente que no puede vivir sin fútbol, que no sabe comunicarse, amante de los documentales de La2 , su primera palabra : Bar.
En algunos casos puede alargarse a :
- Los suegros/as en bata todo el puto día, fumando donde no se debe o prohibiéndote fumar en tu casa.
- Los abuelos: Igual que los suegros pero con olor a meado.
- Los cuñados, dando por el culo, soltando chistes de mierda y dándote lecciones de vida.
- Las cuñadas, hablando de lo maravillosa que es su vida, mientras duerme en el sofá de tu casa.
Y con ello, en el mundo de las mascotas da para mucho más.

Aquí la gente se lo tomó con calma. Veían lo de Italia y pensaban " eso está lejos".
La recortada de libertades a sido tan bestia, que la gente dice que el gobierno comunista es el responsable. De un virus!!! Son unos cachondos.
Han dejado abiertos los supermercados, farmacias, panaderías... yo me pregunto:
Esta gente tiene super poderes? Como encierras a toda tu población y a esta gente no?
Imagínate esa mañana que no quieres ir al kurro y llamas por teléfono?
- Hola, estoy enfermo, no puedo ir hoy -
Le cubre la baja? te lo crees o te expones? Puta vida.
Otros negocios abiertos, son los estancos; no le quites la droga a un yonki, a tu yonki.
Un mundo encerrado sin tabaco, es un mundo apocalíptico.
En estos días la demanda de drogas se ha debido disparar, aguantar todo el día en este mundo es jodido y si no tienes drogas, qué haces? Pues ir al super a por alcohol.
Los Pakis y Chinos también se mantienen abiertos. Hacen la misma cara de enfermos que el primer día que compraste allí hace cinco años. Son así, no están infectados.

Para colmo, incluso el Rey, en plenas vacaciones del día, ha tenido que trabajar.  Sigo pensando que es un clon de su padre. Que es el mismo!! haciendo de el mismo!!!! Actúa fatal, por cierto.

Estos días me ha encantado la solidaridad de la gente con los trabajadores en general ( pakis y chinos también ) , pero en especial con el personal sanitario. Cada día, mi corazón se estremece con las caceroladas, entrando en mi unas ganas infinitas de luchar por la libertad, desde casa, de tranki.
Aplaudiendo un sistema sanitario continuamente saqueado por todos los gobiernos.
Hay una aplicación para móvil para poner el sonido! Ya ni aporrear una cacerola. Reivindicaciones en streaming...por supuesto que sean gratis.

El otro día en el metro, fui a abrir la puerta del vagón y al abrirla, dejé pasar un señor. Al mirarme la mano vio que abrí la puerta sin guantes y se puso en la otra punta del vagón.
He de decir que al salir, abrí cubriéndome la mano con la chaqueta. Me sentí algo absurdo por eso.

Hay tantas preguntas, verdad?

jueves, 27 de febrero de 2020

Cuatro días para seis horas.




Lugares que no cambian,
amistades que se reencuentran,
se alegran, abrazan, lloran.
Ciudades vividas, en otras vidas.

Nervios y conversaciones,
huesos helados por el frío,
por los reveses de la vida,
por olvidarse de uno mismo.

Análisis y más análisis,
sin poner mierda en aquellos que nos lastimaron,
aceptando tu propia responsabilidad,
encontrando respuestas entre grietas.

Noches que se vuelven días,
con tiempo que se difumina
entre cafés y sonrisas amigas.
Sol tenue con olor a naftalina.



domingo, 27 de octubre de 2019

Mal sitio para los buenos tiempos


El frío entra por la mañana en mi cuarto,
ya he cambiado la orientación
y mi cabeza.
Un café,
una ducha,
un adiós a la nada.
Bajas a la calle,
siempre en obras,
renovándose constantemente sin notar diferencias.
Helicópteros que ponen la banda sonora,
portadas de diarios anunciando el final.
No hay final,
hay un final sin final.

Policía por todas partes,
cuerpos al servicio del pueblo,
perros sedientos de sangre derramada,
sin conciencia, ni alma.

Mis ojos están rojos,
no dormir,
no parar,
no sentir.

Me pongo las gafas de sol en el metro.
Para la abuela de enfrente soy el ladrón de su bolso;
para el pseudo intelectual de su lado soy su enemigo,
el antistema quemador de containers sin sentimientos;
para el borracho, soy el colega a quien poder sacarle el euro del próximo cartón de vino.
Pobres y enclenques marionetas de la falacia fascista del teatro humanoide.

Salgo del metro liándome un cigarro,
busco un café para seguir alimentando mi depósito de cafeína.

Bancos dueños del humano,
despertando a los "nadie" que ha dejado sin casa,
instándoles a recoger sus putos cartones para poder abrir así de nuevo su oficina de avaricia
y usura.
Una foto de una niña te dice con simpatía que su banco es el mejor,
aunque paguen de tu bolsillo asesinatos y golpes de estado en otros jodidos lugares.
Puta niña, hazte infanta, no infanticida!

El mundo se quema, pero no me jodas el traje.
El mundo se hunde, pero no tengo wifi.
El mundo está deprimido, pero no hay taxis por culpa de la revuelta.

Malos tiempo para el inconformismo,
buenos tiempos para ir al Gym,
para el individuo hedonista,
para las marcas,
para comprar un piso de un fondo buitre,
para los nadie sin nadie.

"Nada es real" pienso por el paseo de gracia.
No encuentro el botón de apagado.
( o ya le dí sin saberlo)
Sobreviviendo a las tiendas de mierda híper cara,
llenas de cosas estúpidas,
de gente vacía,
de agentes de seguridad "alias policías frustrados",
de bolsos de piel de marsopa
y zapatos con diamantes de sangre.

Chile llora, pero mañana hay fiesta.
Ecuador llora, no hay noticias.
Libia es un solar,
el mediterráneo un cementerio,
la libertad de expresión murió cuando fue patrocinada,
Franco tiene Instagram.


Llego al trabajo,
enciendo todo,
salgo a fumar y veo a las ancianas peinarse en la peluquería de enfrente,
como todos los putos días,
cada día con menos pelo,
hablando y hablando de la escoria que sale a la calle a defender los "derechos",
para que la gente de "derechas" siga en sus barrios limpios riéndose a carcajadas,
mientras tres peluquer@s tatuad@s y anillad@s,
complazcan a las momias que las pagan.

Ya no hay esclavos,
hay clavos y miles de paredes.
Hay ventanas y nadie se tira.
Hay confeti manchado de sangre.
Hay reyes y mercaderes.

Apago el cigarro.

Me dicen que tengo carácter,
que asusto a compañeros,
que calme mis humos...
en un universo sin vórtices,
donde lo normal es una anomalía.

Busco el off en una poesía culinaria,
en un roto en el pantalón,
en una puta nota mal redactada tirada en mi partida,
en el café; de nuevo otro café.

Malos tiempos para el carácter,
buenos tiempos para la heroína.

Cambio de cocina,
zona más elitista,
más helicópteros,
menos anti sistema,
pasos más rectos,
piernas cansadas,
mente lúcida.

Nada es real.
Vendedores de paquetes inmobiliarios,
saqueando al vecino por una operación de blanqueamiento anal.
Nuevas tendencias para ser un gilipollas engreído y pensar que la muerte no te cogerá.
Música de mierda,
encrespados a lo the Cure,
billetes que compran la felicidad hacia el cáncer de colon.
Gente que te da la opinión de mierda,
mientras de su nariz cae la última dosis de cocaína cortada, que les da la fuerza para creerse mejor que tu.

No pienses si te gusto o no,
piensa si te gustas tú.


Malos tiempos para el razonamiento,
la ética se fue a por aspirinas,
la moral acabó en el psiquiátrico,
el arte se vende en fascículos coleccionables.

Una última mirada,
acabando el cigarro,
el turno,
el día y la noche.

No hay paz para los malditos,
hay cárcel para el mendigo.




jueves, 5 de septiembre de 2019

Miradas



Viaje astral de vuelta a puerto,
entre historias cortas y descansos escasos.
Personas que llegan y otras que van.
Miradas curiosas,
palabras que encajan,
dados que suman,
sonrisas hermosas.
Fogonazos de energía,
esta vez sin mezcalina.
Bailes y calores,
cremas pasteleras cortadas por temperatura,
desconfianzas y confianzas en ascensores hidráulicos.
Música en su totalidad,
techno y tool acaparando la red,
chistes malos, sonrisas sinceras,
dos partes de aceite por una de vinagre.
Imágenes en blanco y negro,
pinceladas de arte,
conversaciones oníricas,
abrazos a la almohada.
Paseos en la lluvia,
por el Gótico,
el raval,
poble sec...
el pasillo estrecho de la cocina.
Jugar en el suelo a soñar despierto,
reírse de su sombra,
cazar la propia.
Ojos conocidos,
perdidos y dichosos.
Abrazos al ayer, al hoy, al mañana,
a los compañeros por turnos.
Cuentos tenebrosos,
convertidos en provechosos,
microrelatos caprichosos,
en cómodos fascículos.
Comida vegana,
platos vacíos,
conocimientos compartidos,
cigarrillos de liar,
estimulantes naturales.
Historias,
cuentos,
leyendas,
ideas de paraísos artificiales,
punk entre las venas,
tinta por la piel.
Seguir creciendo,
seguir creyendo,
seguir sonriendo.





lunes, 15 de julio de 2019

Estás despierto?


Hace días que dejó de tener ganas, nada le motivaba, nada le ilusionaba.
Una casa llena de suciedad, botellas vacías y tabaco.
Cuatro días sin dormir, sin comer, trabajando a altas temperaturas, pensando y pensando en los últimos desastres de su puta vida... pasan factura.
Un cuadro presidía un salón oscuro, en el, como mirándolo fijamente un demonio le sonreía.
Mark Arm destripaba touch me i´m sick, de Mudhoney en el televisor, el cenicero estaba inundado de colillas y otras chustas y la cerveza escaseaba.
Se levantó del sofá y se dirigió a la cocina, abrió un estante y se desplomó al vacío, perdiendo totalmente el conocimiento.
Sus piernas cedieron hacia delante, golpeando las tibias contra el escalón, provocando que el resto del cuerpo cayera con fuerza hacia el baul, estampando la cara directamente contra el.
En ese momento despertó.
Sentado en el escalón de la cocina, sujetaba sus piernas con fuerza mientras se preguntaba que hacía allí postrado. Un chorro de sangre emana de su nariz. Aturdido, mira el charco rojo, le duele todo el cuerpo, justo cuando un segundo y violento chorro de sangre vuelve a salir de su nariz, dejándolo con las manos y brazos totalmente ensangrentados.
Feel the pain suena de fondo, cuando por fin logra alcanzar un trapo de cocina y tapar la hemorragia.
Miles de sensaciones le pasan por la cabeza, terror, dolor, miedo, vértigo...y sin saber por qué, una risita nerviosa emana de sus labios. Por primera vez en días, se sentía vivo, tenía ganas, chispa, ilusión. El golpe le devolvió a la realidad.
Con algo de esfuerzo, logró llegar al sofá. El charco de sangré se extendía por las baldosas del salón, el cuadro del salón decía:
" estás despierto?"
"Ahora si" pensó



miércoles, 10 de julio de 2019

Semanas de tiempo


Qué haces si en una semana te deja tu novia y muere tu perro?
Pues eso me pasó hace muy poco, así de golpe, sin avisar.

Todo comenzó un fin de semana.
Mi pareja, Olivia, se fue de fin de semana con sus amigas a Mallorca para celebrar un cumpleaños.
Yo siempre he sido una persona muy abierta, cero celosa y que cree en la libertad individual para con ello alimentar bien la relación. En pocas palabras, que no tienes que ir a todos los putos sitios con tu pareja.
Apenas cinco días después era su cumpleaños, por lo tanto llevaba unos días haciendo preparativos y ultimando los regalos.
Los dos primeros días me llamaba, parecía todo normal. Intentaba no dar pistas de los preparativos para su cumpleaños, mientras ella expresaba las ganas que tenía de follarme.
Los dos días siguientes tuvo el teléfono apagado, cosa extraña cuando era una milenial enganchada a las redes, pero que tampoco me importó mucho, así tenía más tiempo para ultimar los preparativos.
Todo transcurría con normalidad, aunque mis sueños eran muy extraños y apenas pude pegar ojo.
El martes por la mañana, mi jefe me miró a la cara y me dijo que si quería irme unos días de vacaciones, a lo que respondí que no. Olivia y yo habíamos hecho planes para escaparnos juntos en septiembre.
Todo cambió un día después.
Quedamos en un bar al que solíamos ir a menudo, pedí una cerveza y esperé pacientemente su llegada.
Ella, era una chica morena, alta, con ojos azul cielo, muy guapa...nada que ver con lo que llegó.
Me levanté a besarla y abrazarla, pero me encontré con su mejilla. Su cara, como recién salida de un after y su tono de voz al estilo Arias Navarro al anunciar la muerte de Franco.
- No puedo seguir con esta relación por que....bla bla bla...
Mi mente se paró, mis ojos dejaron de mirarla y mis oídos sudaron de escucharla.
Hay que decir que ya tuvimos algún problema hace menos de mes y medio, cosa que creía finiquitada...seré pagafantas.
Mientras asomaba en mi cara una pequeña sonrisa a modo "seré gilipollas", me levanté, pagué las cervezas y simplemente le dije:
- Que te vaya bonito.
Subí a mi casa, con aquella sonrisa estúpida aun dibujada en mi cara, saludé a Cthulhu ( mi perro ) y me fumé un porro tamaño familiar en el patio.
En ese momento comenzó a sonar mi teléfono. Mensajes de amazon por un regalo que estaba a punto de llegar, llamadas de mi madre preguntándome por Olivia y otra llamada de un amigo, que venía desde Chicago en una hora ( ya estaba en el aeropuerto ) para pasar unos días con nosotros.
De puta madre.
Qué hacer ante esta situación?
Algo se apoderó de mi cordura, todo pasó muy rápido.
Abrí el ordenador y destruí todos y cada uno de los archivos, fotos, vídeos, etc...en los que me recordaba en algo a Olivia.
- Para que queremos tener recuerdos de alguien que no te quiere? - Pensé
Así que lo mandé todo a la mierda.
Llamé a mi jefe y le pregunté si esas vacaciones aún eran posibles. La respuesta fue afirmativa.
Solo debía esperar pacientemente dos putas semanas.
Colgué el teléfono y volví a abrir el ordenador, lo pensé dos veces y creé un perfil en una página de citas.
La tarde siguió su curso, Flint, el colega de Chicago ya estaba en casa y lo primero que hicimos fue salir a tomar el aire, unas copas, unas risas y por que no, ver que se cocía en ese momento en la ciudad.
Un poco de Moog, un poco de Macarena, un poco de todo...
A la mañana siguiente, entre la resaca y las pocas horas de sueño, tenía doce mensajes en la página de contactos. Entre café y café contesté algunos antes de irnos a la playa.
Con un espíritu entre mierda humana, deshecho social, desgarro anal y sentirte feo y miserable de cojones, conseguí zambullirme en el agua y no pensar en nada.
Para mi sorpresa, tenía una cita en firme esta tarde.

Llegó la tarde, me dí una ducha y salí a la cita en un bar relativamente cercano. Pedí una cerveza mientras esperaba que el orco de turno llegara.
Ya había estado en páginas del rollo, y todas habían resultado un autentico fracaso, de ahí que no esperara gran cosa. Me veía feo, torpe, gilipollas, trozo de mierda, patán... todas aquellas mierdas que sientes cuando te dejan tirado, en la mierda, con la cabeza dentro de tu culo.
Era un puto loser!

Un rato después, una chica se presenta y se sienta a mi lado.
Para sorpresa no era un orco, era realmente hermosa.
"Tendré un moco?" No, creo que no.
Estuvimos hablando un buen rato de gilipolleces y otras cosas, hasta que viendo que mi estado de ánimo se parecía cada vez más a mi cara de mierda y que el grunge triste y melancólico de mi interior cogía el mando, fui a pagar las cervezas, para irme a mi casa a flagelarme y hacerme un paja.
Para mi sorpresa, cuando iba a despedirme, ella se levantó y mirándome a los ojos me invitó a su casa.
No daré detalles de lo sucedido pero...me lo hice con ella!!! y fue genial, fue como resucitar.
A esta cita siguieron cuatro chicas más en cinco días. Joder estaba en racha.
Me veía bien, seguro, guapo... Era un puto amo! Joder, como sube la autoestima un poco de sexo, o mucho sexo.

Y justo en ese momento Cthulhu dice basta.
Mi fiel compañero en catorce años, no podía levantarse del suelo.
Aquella tarde, Alberto, mi compañero de piso, le hizo un estofado de ternera, con todo lo que se le había negado en años. Nos reunimos unos cuantos colegas y le dimos un homenaje, que aunque acabó en lágrimas, no podía haber sido mejor.
Así que entre chupitos de mezcal y sollozos me quedé profundamente dormido...cuatro horas.
Al despertar, comencé a dar vueltas por la casa mientras el resto intentaba dormir. Y que hice? recordé que tenía LSD en algún cajón, así que desmonté la casa hasta que lo encontré.
Cuando tomas LSD de manera receptiva, de bajón, cagándote en la puta de todo, tienes muchos números a que te dé un mal viaje...o que tengas una revelación.
No tuve ni una, ni otra. Fucking life.
De todas formas me sentó genial. Solo había transcurrido una semana exacta desde lo de Olivia
y ya había perdido todo lo que me ataba al mundo.
Y claro, si no queda nada...??? todo está por hacer.
Resulta raro, no tener que sacarlo o saludarlo cada día ( hablo del perro ). Hice las maletas y me fui de vacaciones a Málaga, donde viven mis padres.
En unas vacaciones de relax, el ir a casa de un matrimonio que no para de discutir y de odiar, no es lo más sensato. Pero si vas cargado de mescalina, marihuana y éxtasis que más da!
Así que pasé la semana en Málaga, viendo antiguas parejas, poniendo música en algunos bares y pasando las resacas bañándome en la playa.
Al volver a la ciudad, me invitan a una fiesta en la que pinchaba Laurent Garnier.
Está lleno de gente por todas partes, la música invade mi cuerpo, la gente baila alrededor mía y noto como multitud de manos femeninas me tocan y me miran a los ojos.
Es como volver a sentirte conectado con el mundo, levantar la cabeza y sonreirle a la vida.
Demostrarte a ti mismo que la vida, se baila.
No sé que será, pero pienso, que si tienes luz, por mucho que te pase, nadie la puede apagar.







Dedicado a Cohen, mi compitruenos, mi amor y compañero fiel.
 (  19/02/2005 - 19/06/2019  )















...y a todas mis exparejas. Si no fuera por vosotras, jamás habría podido conocer a las demás. Gracias.


24 hours ( english version )

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martes, 9 de julio de 2019

24 horas




Todo es perfecto en un mundo imperfecto…

Un día te levantas de la cama y tienes casi cuarenta años.
No tienes café y has de bajar al supermercado, donde tienes que elegir entre veinte marcas diferentes, a ver cual de ellos es menos cancerígeno. Rodeado de carteles publicitarios donde gente de “bien” te indica que su producto es el mejor, dentro de los parámetros hormonados y transgénicos de la industria alimentaria.
Así, que escoges uno y vuelves a casa, te preparas un café y te das una ducha rápida para poder ir al trabajo.

Te subes en el transporte “publico” que no es más que un saca pasta, ya que si es público, ¿por qué has de pagarlo cada día?. Encerrado en esa lata de sardinas con olor a humanidad, compartes el espacio rodeado de otra gente sudorosa, que actualizan como zombies su estado del Facebook o suben una foto para que la policía sepa que aspecto tienes hoy.
Sales del metro y como si fueras ganado, te encaminas hasta la salida para poder respirar el aire turbio y contaminado de la ciudad. Hace meses que no llueve.
En el quiosco de prensa, todas las portadas dicen lo mismo, con fotos parecidas y publicidad a pie de página de empresas fascistas y opresoras. Es raro que sean todas las portadas iguales?
O lo raro es que los medios de comunicación simplemente sean medios de desinformación? Lo extraño es que la sociedad siga comiéndose semejante montón de mierda.

Por fin en el trabajo, aquello que dignifica, que enorgullece y nos hace ser unos putos parias, cobrando una mierda, por tu contrato basura y trabajando para putos pseudo burgueses, que jamás están contentos y que te miran, como si te hubieran hecho un favor al contratarte, esperando que en algún momento tengas que chuparles sus zapatos de piel y llamarles amo.

Allí pasas cuarenta horas a la semana rodeado de luz artificial, café barato, escuchando las quejas estúpidas de tus compañeros, los últimos avances del programa cancerígeno de turno; o la última noticia con un despliegue especial, sobre el niño que se perdió en un puto Ikea y apareció degollado en un campo de al lado, mientras sus padres se metían el último chute de consumismo sin preocuparse de su hijo.
Esto la gente lo soluciona con un #niñodelikea y lo llaman solidaridad.
Eso si, el niño ha de ser blanco, ya que a los niños que mueren en el mediterráneo les importan una mierda.
No sea que tu gobierno deba pagarle los servicios; mejor que se lo gasten en cocaína.

Luego un compañero te viene hablando sobre el feminismo de una manera arcaica, mientras se jacta de pequeñas historias falsas en las que se venera a si mismo como un conquistador sexual ( a base de visa ).
Justo cuando estaba a punto de vomitar, el compañero de la mesa de atrás pone a todo volumen la canción de moda del momento y el machista reprimido deja de hablar para poder cantar la última mierda comercial.
Letra machista y vulgar, ritmos creados por monos inyectados en ketamina y una voz a base de vocoder que podría ser de dos perros follando en celo. A ellos les encanta.





Cuando sales del trabajo solo tienes ganas de beber y abstraerte; así que vas al bar de la esquina a pedir tu dosis diaria de cirrosis mientras das pequeñas caladas a tu cáncer envuelto en papel de arroz y un chico con una chaqueta larga y rosa, da lecciones de moda a un grupo de chicas que van todas iguales, cortadas por el mismo patrón. Lo llaman moda.
Hace treinta y ocho grados a la sombra.

La música relaja la mente, o eso es lo que pienso en el metro de vuelta a casa, estrujado entre tanto zombie mientras escucho Venetian Snares y sueño despierto con que el vagón del metro descarrile llenando de terror, sangre y vísceras a los pocos supervivientes . Me pregunto si la gente, antes de morir, se haría un selfie.

En mi barrio, paro a comprar un barra de pan en el coreano, una pieza de fruta en el chino y algo de picar en el pakistaní. Al llegar a mi portal, me encuentro a un vecino, que en el ascensor me da una estúpida conversación sobre la inmigración y la falta de recursos, para que todo el mundo, pueda aprovecharse de las ventajas que tiene vivir en el primer mundo y lo importante que es mantener los estatus supremacistas para tener a todos a raya. Eso sí, su ropa está hecha por las manos de algún niño indio que cobra quince euros al mes.



En casa me ducho, me tomo la pieza de fruta, cojo unas sustancias que había guardado para esta noche y vuelvo a la calle. He quedado en el bar de la esquina con mi novia, Pilar.
Al llegar me encuentro con ella y cuatro de sus amigos hablando sobre el puto niño del Ikea, así que saludo, me pido una cerveza y me siento a escuchar sus comentarios; tan obtusos que van desde el racismo al odio mas abrupto. Gente que se jacta de poder destripar a la espalda a sus propios amigos; lo que comúnmente se le conoce como putas sanguijuelas de mierda.
A un lado está mi novia, una chica normal y corriente a la que conocí en la puerta de un centro de enfermos mentales, cuando iba a visitar a un amigo que no le habían pegado bien los tripis.
Llevamos saliendo algún tiempo. Típica rubia florero, veintinueve años, impulsiva y vacía. Me pregunto cada día cuando me dejará o cuantos cuernos llevaré ya.

Al otro lado está Pablo, el típico come mierda alternativo que se va cada año a la india, Vietnam o lo que cojones esté de moda en ese momento en la ruta de niños pijos. Lleva tiempo tirándose a Pilar (mi novia), lo sé desde el día que pasé a ser su gran amigo del alma.
Como de costumbre, Pablo me susurra al oído si llevo algún tipo de droga. Como casi todos los hippies come mierda, se cree que los que no tenemos su categoría somos todos traficantes. Así que para que se calle le doy cuatro cápsulas de Metronizadol ( fármaco que se utiliza para diarreas caninas ). Con esto, me pago los tragos de esta noche.
Al otro lado está Luis, su padre amasó una fortuna con las bitcoin en 2010 y el vive de las rentas. Un puto paria.
Y justo enfrente de ellos y cerrando el círculo están Ana la chupapollas y Bea, la veneno. Mientras una se jacta de ser la mejor amiga de Pilar mientras desea follarme; la otra ( influencer como no ) aconseja a Pilar que tipo de hombre va mejor con sus características.

Nos acabamos las copas y vamos a una sala a escuchar a el último dj milenial de moda, rodeado de camisas horteras y bigotes a lo Dalí o chicas con el pantalón marca coño hasta el sobaco.
Una chica se me acerca y me suelta una frase de Nietzsche, a lo que me vengo arriba y la contesto pensando que quizá podríamos tener una conversación filosófica, pero la cara de la chica hace que me de cuenta de que ni sabía quien era el autor de la frase, ni su significado;simplemente la había bajado de una app y la había memorizado por que le pareció cool.
Apago el cigarro y vuelvo a la pista.


Pablo me da las gracias por su placebo, mientras me pregunto si se habrá comido las cuatro cápsulas.

Me acerco a la barra y aguardo mi turno pacientemente unos diez minutos, hasta que una camarera se entera de mi existencia y me sirve lo que le pido. A mi lado una pareja discute por que el chico no se había fijado en los implantes nuevos de silicona de ella (lleva los labios que parecen dos colchonetas).
Me tomo la copa mientras observo a la gente bailar, Pilar y los mongers están en algún sitio y mi dosis de ácido comienza a hacer efecto. No se por que, pero cuanto más difusa es la realidad, mas llevadera se me hace.
Después de unos bailes y unas copas más, nos vamos al bus nocturno.
Pablo hace gestos de dolor anal, así que creo que esta noche no podrá follarse a Pilar.
Al llegar entramos como podemos, entre la gente que hay y las copas se vuelve algo más que incómodo. Encerrados en ese bus que tiene más años que muchos de los que van dentro, mi novia me pide sexo salvaje, mientras las arcadas interrumpen sus palabras. La cara de mapache transexual no la hace muy atractiva.
Sobre su cabeza, un cartel que pone:
“27 sentados, 42 en pie”
Me pregunto si cuando llegue mi parada, conseguiré salir de este enjambre humano.
Por fin dejo a Pilar y compañía en su casa, levanto bien mi dedo corazón en su dirección y continuo a pie hasta mi apartamento.
En mi portal un cartel que pone:
Gran concentración el la plaza mañana a las 17.00h
“Todos somos el niño del Ikea “

Necesito un canuto.



Agradecimientos:
Quería agradecer a todos aquellos traficantes de cocaína por poner un poco de humor en las narices de nuestros políticos; sin vosotros, todo sería diferente.
Al señor muerte por sus dibujos, maquetación y dedicación. Gracias mugre fucker!
Al todos los niños del Ikea del mundo.

Este trabajo fue presentado en formato físico en Can Batlló ( BCN ) el 30 de mayo del 2019.









La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. 

Joseph Goebbels








lunes, 30 de abril de 2018

Abril de pensares


Encontré mis dos zapatos izquierdos debajo de la cama.
Me bañé en alcohol añejo para poder sonreír sin pensar.
Recuperé abrazos apagados detrás de la gran tela roja.
Cociné platos nuevos, cosas propias, sabores que tenía en la mente.
Volví a soñar con ella después de meses sin hacerlo.
Sequé mis lágrimas al sol de la primavera.
Contemplé mi cuerpo desnudo delante de un espejo sucio.
Fumé lo suficiente para comenzar a aborrecerlo.
Canté como un poseso por la calle, paso a paso, canción tras canción.
Tatué pequeños recuerdos en mi piel para recordarme cada día lo que soy.
Visité nuevos lugares con magia.
Estreché el cerco a nuevos objetivos.
Arruiné mi presente pensando en mi futuro.
Construí un presente destruyendo mi pasado.
Expuse mi corazón sin razón.
Alimenté la agonía y me quedé sin sueño.
Perdí la energía después de los batidos.
Razoné todas estas sensaciones para comprender que sigo sin saber nada.

martes, 20 de marzo de 2018

48h non stop


Salté el abismo del desenfreno,
bailé los últimos compases de la noche,
sonreí a aquellos que me despreciaron,
comí en pequeñas dosis de necesidad,
asalté la complejidad de la desdicha,
imaginé con soñar sueños bonitos,
abracé la sencillez de la amistad,
salté las barreras de la estupidez,
me dejé llevar al ritmo de la música,
disfruté de cada segundo sabiendo que sería el último a tu lado,
bebí como si no hubiera un mañana,
me tragué el orgullo con dignidad,
me sentí un puto producto en rebajas,
me aproveché de la situación,
sonreí solo por el simple motivo de poder hacerlo,
besé al mañana,
al ayer,
al mismo instante.
Me reí de mí,
de ti,
del todo.
Me quité el corsé de lo establecido
para abrazar a la desdicha y darle un beso.
Dibujé un paisaje en el cual mi propia libertad se reflejaba en mi sonrisa.

jueves, 15 de febrero de 2018

Un mundo imperfecto


En un mundo perfecto jamás existiríamos,
Billy Corgan no habría escrito Siva en 1991,
John Coltrane no habría tocado el saxo
o Aldous Huxley no habría escrito jamás filosofía.

En un mundo perfecto Trent Reznor no habría destrozado todo el equipo en Lollapalooza de 1991,
gastándose todo lo recaudado en taquilla,
Jackson Pollock habría sido tachado de loco,
Allen Gisberg habría muerto en uno de sus viajes a dedo.

En un mundo perfecto jamás de los jamases existirían los espirales,
con sus futuros inciertos,
ni los viajes astrales encima de un unicornio llamado LSD.

En un mundo perfecto no existiría la desazón,
el vacío de no encajar,
las cajas viejas de zapatillas en un rincón de la habitación.

En un mundo perfecto no existiría la protesta,
la lucha contra la injusticia,
la esencia de la vida.

viernes, 2 de febrero de 2018

Cosas Bonitas 2


Sonreír a pesar de la adversidad,
los días lluviosos,
saltarse la parada del metro
( por mucho que conozcas el metro ),
una canción,
una melodía,
montañas de discos tirados en el suelo,
un beso en una noche estrellada,
el pelo rosa,
trabajar delante del mar,
la sonrisa de los hijos de tus amigos,
despertarse con la cara de Cohen delante,
el sol de media mañana,
un vermut en Martínez,
una comida en El Chalet,
una calçotada en el Jardí de L´àpat,
un beso sincero,
un abrazo sin porqués,
una nochevieja fumado,
un mensaje de texto,
una llamada de una gran amiga/o,
un directo de NIN,
Berlín en invierno,
unas converse rojas,
la felicitación de un cliente,
la playa de noche,
una peli de Wes Anderson,


limpiar el horno con Pavement artist de fondo,
liberarse de cosas inútiles,
un elogio de tu padre,
ver bailar a tu hermana,
conducir por Barcelona,
una mirada en el metro,
una reconciliación,
regalar un libro,
una polaroid,
dos minuts;
sempre dos minuts!,
una conversa en Catanyol,
la lucha moral y pacífica en Catalunya,
el anuncio de una colonia,
un apodo cariñoso,
el cariño de los amigos,
el tono de voz de tu madre,
la lluvia con sol,
una buena conversación con una desconocida,
hacer las paces.
sentirse querido,
respetado,
amado,
sentirse vivo,
una foto de Robert Mapplethorpe,
un poema de Machado,
un cuadro de Basquiat,
una foto del pasado,
una rasta perdida,
un cigarrillo en el Grec,
un sueño conjunto,
el mal de amores
( ya que amar es hermoso ),
un paseo agarrado de la mano,
los despertares de Fuerteventura
y sus noches iluminadas por estrellas,
un te quiero,
un te amo,
un lo entiendo ( o no ),
el sentir,
unos palitos,
un concierto de Mogway en el Tibidabo,
Pj Harvey en el poble español,
una exposición de Warhol,
 M&M´s antes de entrar al cine,
ver Star Wars con amigos,
enamorarse,
una palabra bonita,
que te miren con amor,
cocinar,
poner tu sello cuando cocinas,
unas cervezas en el Maki,
perdonar
( cuando sea y las veces que sean )
sanar,
levantarse del lodo,
un libro de poesía en 55 días,
el atardecer en Sant Antoni ( Ibiza ),
quedarte enmudecido mientras baila reggae,
volver a escribir,
volver a la raíz,
mirar con optimismo,
volver a ser. 




Escrito complementario a la entrada del 27 de enero del 2016
https://lacabezadellobo.blogspot.com.es/2016/01/cosas-bonitas.html

domingo, 28 de enero de 2018

Aquellos días



Hubo un tiempo en el que no importaba nada, solo disfrutar. 
Ahora, sentado en mi sofá un sábado a las dos de la madrugada, añorando a mi último desamor pienso en aquella época en la que fuimos gañanes.
Donde el alcohol, las drogas, las mujeres, las risas, las gilipolleces y los amigos eran lo único que importaba.
En medio de un tumulto de gente, en algún rincón entre humo y cigarrillos me ponía a escribir lo que vivíamos, como si fuera el mismísimo Jim Carrol o Allan Ginsberg, escurriéndome entre letras y LSD.
Muchas cosas pasaron, demasiadas.
Demasiadas risas, pastillas, conciertos, abrazos, peleas, lloros, abrazos, mujeres, amores, personas...
Un día levantas la cabeza y te dices:
- Hey tío! que coño ha pasado? -
No cambiaría ni una coma del pasado, ya que me ha hecho ser quien soy y tomar las decisiones que aunque muchas no fueron acertadas, me llevaron a nuevas aventuras.
Pasó mucha gente en estos años, algunos ya no están, otros viven fuera, otros se quedaron como estaban. Simplemente evolucionó.
Analizando todo esto y mirando al futuro, yo no sé que pasará mañana, donde trabajaré o en que ciudad viviré, si encontraré ese amor que busco y me soporta o si leeré esto dentro de diez años y me echaré unas risas.
Lo que si se es que sigo siendo aquel chaval con rastas que se escabullía de los sitios para escribir sus historias, que sacaba a su perro por la nieve en pijama, que simplemente buscaba un abrazo sincero o una mirada real.
Y que pasado todo este tiempo aun sueña con que mañana será mejor que hoy.


                                               Por todas las sombras perdidas

lunes, 22 de enero de 2018

almas rotas



Cuando los sentimientos y las sensaciones
aparecen de la nada en medio de una conversación,
de unas cervezas,
un café,
una mirada.
Es cuando uno se da cuenta
que su alma se rompió como un espejo
y que hay tantos trozos en el suelo
que es imposible volver a pegarlos.

miércoles, 17 de enero de 2018

Elige una mierda





Elige una vida,
un lugar,
una ciudad.

Cúrratelo,
desde abajo,
sin descanso.

Elige un futuro,
un hobby,
un lugar donde matar el tiempo.

Elige una carrera,
una cocina,
algo que te motive.

Elige una chica que te guste,
que te convenga,
que te enamore.

Elige una época de mierda,
una política miserable,
un país sin fundamentos.

Elige una canción de los Smiths,
un concierto de Mocedades,
un vídeo de Chris Cunningham.

Elige una mentira,
un escape,
una puta mierda de vía.

Elige alguien que te de la razón,
que darle el corazón,
que desnudar tu interior.

Elige una familia,
unos amigos,
un puto Iphone grande que te cagas.

Elige la tele basura,
los diarios de mierda,
el café mierdoso del bar Manolo.

Elige ser un paria,
un sin futuro,
una persona con criterio.

Elige crecer,
cambiar,
ser mejor.

Elige una mentira,
cuarenta flexiones,
american horror story.

Elige un pasado,
un presente,
un no futuro.

Elige equivocarte,
volver a empezar,
mandarlo todo a la mierda.

Elige un trabajo,
una oferta de mierda,
otra ciudad.

Elige un puñetazo,
un amigo esquivo,
un mal viaje de tripi.

Elige un referendum,
una celda,
un 155.

Elige no elegir,
una patada en los huevos,
una sinceridad en la cara.

Elige una realidad,
unas sábanas blancas,
un amanecer sin dormir.

Elige no ser,
no creer,
no valer.

Elige mandarlo todo al carajo,
resucitar,
sobrevivir.


Elige la vida.

Elígete a ti.

Elige ser.