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miércoles, 27 de enero de 2021

Montañas rusas

 



Lo peor de tener depresión, es tenerla.

2020 iba a ser mi año, lo sentía así, lo veía.

Lo comenzaba con el enésimo y último desplante de mi (ex) pareja, con las ganas y la seguridad de dar un paso más como cocinero y quitándome lastre de cosas o personas que no aportaban absolutamente nada en mi vida.

En febrero, la ciudad se preparaba para el Mobile World Congress, una de las ferias tecnológicas más grandes del mundo. En esa semana, la ciudad y sus Restaurantes se llenaban hasta la bandera.

Pocos días antes, diferentes marcas y patrocinadores anunciaban su renuncia a acudir por miedo a un virus que estaba causando estragos en la vecina Italia. Se llamaba Covid_19 y aunque aun no lo sabía, se iba a convertir en mi mayor enemigo.

Una mañana, al llegar al trabajo iba leyendo las noticias y en cuestión de treinta minutos, 120 empresas anunciaban su renuncia al MWC. En treinta minutos! La consecuencia: Se anula el evento.

Barcelona cayó presa del pánico. Con pérdidas de más de 500 millones de Euros y 15.000 empleos!

"No pasa nada, nos sobrepondremos a esto" Pensé.

Unos días después, la empresa para la que trabajaba me despedía.

"No pasa nada, se me quedaba pequeña" Pensé.

Comencé a buscar trabajo, o mejor dicho, comenzaron a llegar ofertas:

- Alemania, Austria, Italia, Portugal, Argentina, Estados Unidos...

Me tomé unos días para valorar las propuestas, hasta que mi archienemigo volvió a aparecer y primero Italia, después España y así el resto de Europa, cerró!

Pasamos a la ley marcial o confinamiento domiciliario.

Las ciudades se quedaron desiertas y todo cerró.

"No pasa nada, la situación se controlará en breve" Pensé.

El confinamiento lo pasé haciendo fotografías de un presente apocalíptico y un vacío hermoso.

Mis cuentas cuadraban, había conseguido tener un colchón de ahorros por si acaso. Pero entonces, Hacienda me dio un palo con mi declaración y una compañera del piso ( a mi nombre ) decidió dejar la habitación sin comunicármelo. 

Consecuencia: Adiós colchón.

"No pasa nada, esto no durará mucho" Pensé.

Los días pasaban entre salidas fotográficas, películas, literatura y amigos.

No habían ofertas. De ningún lugar! Aunque después de muchas entrevistas, conseguimos compañera de piso nueva.

Llegó Junio y la "llamada" desescalada. Las cosas comenzaron a abrir y las ofertas de trabajo, poco a poco volvían a aparecer, aunque no como pensaba. En mi sector ( la hostelería ), rozaban la esclavitud.

Así que cuando recibí la llamada de una amiga, para trabajar en el campo en Lleida, no lo dudé.

"No pasa nada, estaré entretenido y cuando vuelva en Septiembre, todo habrá acabado" Pensé.

En Lleida, trabajábamos de sol a sol por 6.04 Euros la hora. Y digo de sol a sol, por que si llovía, ni trabajabas y por supuesto ni cobrabas.

"No pasa nada, al menos respiro aire puro" Pensé.

Un fin de semana pude bajar a casa y desconectar del campo. Hicimos unas copas, una cenita y varios de mis amigos decidieron que la amistad que les brindaba debía sujetarse a unas condiciones dictatoriales o me retirarían la palabra.

"No pasa nada, no puede ir en serio" Pensé.

De vuelta a Lleida, el nivel de digamos explotación y maltrato llegó a tal punto, que una semana antes de concluir, dimití.

"No pasa nada, al menos he podido disfrutar de la naturaleza" Pensé.

Y así llegamos a Septiembre, conocí a alguien especial, se avecinaba mi cumpleaños...y el de mi padre.

Comenzamos a barajar la posibilidad de bajar a Benidorm...pero entonces, cerraron las Comunidades Autónomas.

En otro orden de las cosas, no me mandaron los papeles de Lleida, con la consecuencia directa de no poder renovar mi prestación de desempleo.

"No pasa nada, algo saldrá" Pensé.

Y entonces, la hostelería volvió a cerrar.

Me mantuve entretenido cocinando...y me volqué de lleno con la pastelería. Poco tiempo después, volví a la cocina en Sitges, de la mano de un buen amigo.

Gran cocina, buena carta, buen lugar. Era una gran oportunidad para seguir soñando.

Pero entonces, la hostelería cerró de nuevo.

"No pasa nada, en breve volverá a abrir" Pensé.

La falta de dinero y de recursos eran desde hacía semanas una realidad.

Opté por volver a la cocina tradicional ( en casa ). Ya sabéis:

- Potajes, cremas...se aprovecha todo absolutamente.

Aunque claro, tuve que cortar cualquier gasto innecesario. Lo que conllevó a salir solo para lo necesario y limitar las compras.

"No pasa nada, puedo con esto..." Pensé.

La hostelería volvió. Aunque no como yo creía. Con unos horarios paupérrimos y unas ofertas denunciables, al mismo tiempo que terriblemente colapsadas.

Aunque salió la opción de hacerme cargo de un local cerca de mi casa. Después de horas trabajando con un amigo, preparando carta y vinos. La propuesta cayó.

"No pasa nada, al menos me han pagado lo que quedaba de prestación" Pensé.

Llegó la navidad y con ella una de las tetas del capitalismo. Se dio rienda suelta a las grandes superficies causantes de la pobreza y la explotación para poder abrir de par en par sus puertas, no así a la hostelería. Así que probé a pasar las fiestas con mi familia.

Pero las Comunidades Autónomas decidieron cerrar sus fronteras.

"No pasa nada, las celebraremos en casa con los amigos, seguro que después de fiestas vuelve la calma" Pensé.

Entre tanto, otro amigo vino a vivir al piso, parecía que tenía pareja y que la cosa se calmaba.

Pero el gobierno alargó las medidas hasta después de la navidad.

Consecuencias: Se me acababa el dinero, la esperanza, la ilusión...

Comencé a quedarme en la cama, a dejar de hablar, salía poco de casa...respondía de manera abrupta a mis amigos.

"No pasa nada, me voy a cagar en su puta madre..." Pensé.

Así llegué al 8 de Enero. Ese día tenía dos propuestas:

- El aniversario de una amiga

- Y el aniversario de mi pareja

No fui ni a una, ni a la otra. Me recluí en casa, sin saber quien cojones era o que me estaba pasando.

Consecuencia: Perder la cabeza.

Pocos días después desperté y me vi en el lodo.

"No pasa nada, de esta se sale hablándolo y reconociéndolo" Pensé.

Lo valoré como una victoria. Reconociendo mi caída en picado en depresión, podría salir de ella. Así que lo hablé con un par de amigos y con mi pareja. 

Consecuencia: Nadie se lo tomó en serio, mi pareja se alejó y yo me quedé hablando con la pared.

"No pasa nada...no pasa nada? Me cago en d..s!, si que pasa! esto va a cambiar" Afirmé.

He cambiado mis hábitos. No hay esperanza, pero aun así salgo del pozo. 

Aprovecho las horas de luz. La fotografía y la cocina me motivan y alimentan. Y las palabras me ayudan a explicar y comprender lo que ha sido un año lleno de obstáculos y superaciones.

"No pasa nada, es mejor esto que morirse" Dijo una niña.



domingo, 8 de marzo de 2020

Sigue siendo un sueño


Sigo soñando contigo
cuando sueño
cuando no lo evito

Sigo temblado cuando se de ti
cuando contesto
cuando siento

Sigo buscando respuestas
entre noches eternas
en cuevas oscuras

Sigo intentando quererme
hacerme más fuerte
más impenetrable

Sigo enfrentado en una cruzada con mi yo
el que ama a pesar de todo
y el que sobrevive a la tempestad del abandono

Sigo buscando las palabras
que me aporten coraje
que retraigan las punzadas

Sigo enfrascado en una espiral
donde el ahora fue ayer
donde los deseos no eran pesares

Sigo jodido con mi ser
por no sacar el amor propio
por ser la diana en la que poder disparar a quemarropa

Sigo soñando un sueño sin estar dormido
viviendo de un rayo de sol en la mañana
danzando en un baile nocturno en soledad

Sigo sintiendo la miseria de la confianza
sin creer lo que toco con mis propias manos
sin disfrutar del contacto con otros

Sigo soñando que todo es un sueño
un chiste malo
una broma pesada

Sigo enfrentado entre porqués
buscando la respuesta idónea
para acabar este maldito cuento

Sigo soñando que me equivoqué 
que me creí mis propias palabras
que caminé desnudo sobre cristales rotos

Sigo
a pesar todo
sigo

Amando como un niño
lanzándome al abismo
dando aquello que eres realmente

Sigo equivocándome
sigo razonando
sigo respirando

Sigo soñando contigo 
sigo soñando que sueño
sigo creando nubes de palabras

miércoles, 26 de febrero de 2020

Cerebro de carreras






No puedo dormir.
Llevo dos horas dando vueltas por la cama sin pegar ojo. Por qué? Pues porqué va a ser?
A diferencia de otras veces, llevaba una buena racha de sueño desde antes de irme a Andalucía. Algo, para mi inaudito.
Dormía como un bebé, no ocho horas ( no flipemos ), pero si unas seis bien descansadas.
Me sentía bien, seguro de mis actos y sus consecuencias, alegre, vivaz. Joder, incluso entablando nuevas amistades. No tenía miedo de nada.

Pero mi cerebro en la cama, no paraba de pensar a mil revoluciones.
Cada vez que ha vuelto a aparecer en mi vida, ha sido peor que la anterior y no se el como ( soy gilipollas ), ni el por que ( absolutamente gilipollas ) vuelve a aparecer. Lo que si sé es que los nervios e inseguridades, miserias y penurias, desconfianza e humillación que trajo consigo en las anteriores ocasiones, han vuelto a aparecer.

En días como este, me pregunto muchas cosas:
Cómo pude pasar por eso?
Qué pieza de mi cerebro funciona aún?
Me quiero tan poco, que acepto cualquier cosa?
Tengo un retraso?
Habré cerrado el gas?

Bueno, me pregunto esto y más cosas:
El sentido de la vida.
Como será la muerte?
Batman, si se pone cachondo con el traje puesto no choca su pene en la armadura? o tiene micro pene?
Por qué la zona de las ofertas de LIDL, donde están las camisetas, basculas que se rompen y toda esa mierda, es la zona más grande del supermercado?
Por qué llueve el día que tiendes la colada?
Estaré soñando?

Estirado en el sofá, sigo esquivando los males que continúan atacando mi descanso.
No les veo la cara, no las quiero ver.
No quiero ver la historia, ni saber el argumento, ni tener los culpables.

Cambio el canal de mi mente.


Necesito dormir.

jueves, 31 de octubre de 2019

Papeles



Sacando las últimas fotos,
de un camino angosto,
donde confluyen las verdades,
las mentiras,
los sueños
y las pesadillas.

Sacando los pies húmedos de la tierra,
manchando los calcetines de colores,
cubriendo de barro los pantalones,
salpicando la cara,
haciendo que las lágrimas se camuflen con ella.

Adopté la posición cómoda,
la que se suponía que debía,
la del instigador,
el jinete del kaos,
el alma errante,
el ser odioso.

Allí encontré un reflejo,
que solo buscaba vivir,
reír y soñar,
comprender para aprender,
pegar la sombra a sus pies.

Sacando las últimas fotos,
que plasman que el tiempo es superfluo,
que lo bueno pasa,
que no entiendo a la vida,
que no disfruto en continuo.

Sigo secando rosas de colores,
rescatando instantes,
trepando árboles hacia la nada,
buscando un color nuevo,
aceptando papeles que acortan amargos.

viernes, 9 de agosto de 2019

El psicólogo del vacío


Palabras que no valen nada,
empañadas con alcohol barato,
noches de recogimiento,
sentimientos presos.

Palabras que solo despiertan las miserias,
los actos estúpidos,
la creencia en otros,
el descanso del cemento.

Palabras que se convierten en voces,
que evocan al momento,
que te transportan al pasado,
que te joden los sueños.

Palabras de besugos,
de almas tristes,
de micro sueños abstemios,
de suspiros del miedo.

Palabras y solo palabras,
que un día valieron
y otro ocultamos
bien adentro.

Palabras que traen los nervios de vuelta,
las noches en vilo,
la sensación del ahorcado,
el destino del necio.

Palabras que no se lleva el viento,
que ahondan en tu alma,
que pagan la renta,
en una vida llamada esquiva.

Palabras de mierda,
que escuchan mis oídos,
que vacían los bolsillos de pesares,
de aquellos que recitaban los juglares.

Palabras que trastocan esta noche,
que giran en la oscuridad sin sueño,
que transforman días en noches,
que vuelven para nada.


domingo, 28 de julio de 2019

Sombras sin luz


La luz se apagó paulatinamente,
no había besos,
no se recitaban sueños,
no esculpían sonrisas.

La esfinge perdió peso,
la decepción ganó fuerza,
la tristeza asomaba al costado,
con buena mierda se había topado.

Las respuestas llegaron antes que las preguntas,
las imágenes yacían a los pies de la cama,
amontonadas, reflejando el sol contra los espejos;
la sombra ganaba peso.

Ella sabe los motivos,
ella marca sus ritmos.
Él los esquiva en mares de calma,
de arenas blancas.

Los días se hicieron semanas,
los sueños horchata,
las miradas letanías a la nada,
las voces, eco.

La luz se apagó de golpe,
ella sabe sus motivos,
después de la luna llena,
los tapó con tela de olvido.

Él, cerró sus oídos,
tapó sus ronquidos,
abrazó su destino,
carcajeó por los ajetreos vividos.

Sombras que vuelven a ser sombras,
pues sonrieron a el sol,
sabiéndose reflejo del mismo,
siendo almas sin rostro.

No quedaron objetos,
ni besos congelados,
ni sonrisas en el cajón del salón,
ni un... último; el de consolación.

En sus mundos descansan aun,
en sus miedos mueren sus sueños,
en sus palabras habita el murmullo,
en sus miradas, la vida.

La luz se apagó paulatinamente,
ella sabe sus motivos,
ella sabe sus verdades,
ella escoge el escenario.

Sombra boba que le sigue,
sombra tonta que le alegra,
sombra, que en ti se refleja,
sombra esquiva y bien querida.

La luz se apagó,
de nuevo a caminar,
ella lo sabía,
ella lo marcaba.








Way down deep within my heart 

Lies a soul that's torn apart 

Tell me, tell me what your after 
I just want to get there faster 

Siva ( The Smashing Pumpkins )






miércoles, 24 de julio de 2019

Parábola del necio


El necio se creyó las sonrisas,
solo por tenerlas.
Abrazó una sombra,
para convertirse en otra.
Habló solo,
mientras escuchaba parábolas enrevesadas.
Recibió regalos,
que fueron para otros.
Arropó un cuerpo,
que le era esquivo.
Se creyó en pureza,
cuan Monsanto es a la tierra.
Creó sueños,
que fueron pesadillas.
Perdonó deslices,
que fueron perdices.



Fornicó en comunión,
que eyaculó en desazón.
Lloró en su interior,
para razonar en soledad.
Marchó al mar,
para apaciguar su dignidad.
Fumó por fumar,
para olvidar su caminar.
Escribió por amor,
para vaciar el espesor.
Se quemó de vida,
para sudar su ira.
El necio se creyó a la vida,
para vaciar sus pesares entre bambalinas.


Dedicada al gran Julio Cortázar.
Estabas más chalado que yo,
y no por necio,
por sabio.

lunes, 15 de julio de 2019

Estás despierto?


Hace días que dejó de tener ganas, nada le motivaba, nada le ilusionaba.
Una casa llena de suciedad, botellas vacías y tabaco.
Cuatro días sin dormir, sin comer, trabajando a altas temperaturas, pensando y pensando en los últimos desastres de su puta vida... pasan factura.
Un cuadro presidía un salón oscuro, en el, como mirándolo fijamente un demonio le sonreía.
Mark Arm destripaba touch me i´m sick, de Mudhoney en el televisor, el cenicero estaba inundado de colillas y otras chustas y la cerveza escaseaba.
Se levantó del sofá y se dirigió a la cocina, abrió un estante y se desplomó al vacío, perdiendo totalmente el conocimiento.
Sus piernas cedieron hacia delante, golpeando las tibias contra el escalón, provocando que el resto del cuerpo cayera con fuerza hacia el baul, estampando la cara directamente contra el.
En ese momento despertó.
Sentado en el escalón de la cocina, sujetaba sus piernas con fuerza mientras se preguntaba que hacía allí postrado. Un chorro de sangre emana de su nariz. Aturdido, mira el charco rojo, le duele todo el cuerpo, justo cuando un segundo y violento chorro de sangre vuelve a salir de su nariz, dejándolo con las manos y brazos totalmente ensangrentados.
Feel the pain suena de fondo, cuando por fin logra alcanzar un trapo de cocina y tapar la hemorragia.
Miles de sensaciones le pasan por la cabeza, terror, dolor, miedo, vértigo...y sin saber por qué, una risita nerviosa emana de sus labios. Por primera vez en días, se sentía vivo, tenía ganas, chispa, ilusión. El golpe le devolvió a la realidad.
Con algo de esfuerzo, logró llegar al sofá. El charco de sangré se extendía por las baldosas del salón, el cuadro del salón decía:
" estás despierto?"
"Ahora si" pensó



miércoles, 19 de junio de 2019

Con la persiana abierta



Mandé a la mierda todo;
dejé hablar al corazón;
grité al aire mi ira;
alcé la vista al cielo
 y respiré.

Envolví  pesadillas entre sábanas;
curé en alcohol las heridas;
fumé a pulmón la ansiedad;
maldije la impotencia en la oscuridad de la noche.

Desperté con la luz en la cara,
el cante de los pájaros,
la brisa de la mañana,
la claridad del alma.

lunes, 30 de abril de 2018

Abril de pensares


Encontré mis dos zapatos izquierdos debajo de la cama.
Me bañé en alcohol añejo para poder sonreír sin pensar.
Recuperé abrazos apagados detrás de la gran tela roja.
Cociné platos nuevos, cosas propias, sabores que tenía en la mente.
Volví a soñar con ella después de meses sin hacerlo.
Sequé mis lágrimas al sol de la primavera.
Contemplé mi cuerpo desnudo delante de un espejo sucio.
Fumé lo suficiente para comenzar a aborrecerlo.
Canté como un poseso por la calle, paso a paso, canción tras canción.
Tatué pequeños recuerdos en mi piel para recordarme cada día lo que soy.
Visité nuevos lugares con magia.
Estreché el cerco a nuevos objetivos.
Arruiné mi presente pensando en mi futuro.
Construí un presente destruyendo mi pasado.
Expuse mi corazón sin razón.
Alimenté la agonía y me quedé sin sueño.
Perdí la energía después de los batidos.
Razoné todas estas sensaciones para comprender que sigo sin saber nada.

viernes, 23 de marzo de 2018

Pequeños descansos


Le cogí el gusto al descanso,
el dormir 8h sin pensar,
el soñar sin soñar,
el abrazar la sombra sin dejarla escapar.

Le cogí el gusto a la tranquilidad,
a tenerlo todo atado,
a cuidar mi sonrisa junto a la suya,
a contemplar los amaneceres entre sus curvas.

Le cogí el gusto a lo fácil,
pero todo desapareció.
Y desnudo y destapado,
desperté sin soñar.

Olvidé el insomnio,
pero no su cara.
Olvidé su carga,
pero no su voz.

Y a la hora señalada llegó,
y entre vueltas de sábanas me engulló,
paró el tiempo
eternizó mi corazón.

Le cogí el gusto a descansar,
entre los besos y las caricias inesperadas,
entre los sueños y sus pechos,
entre todo aquello que damos por hecho.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Posición fetal


Hacía frío en esa cama.
Acurrucado y cerrando los ojos con fuerza,
se hallaba un cuerpo sombrío en aquella cama.

Hacía frío aquella noche.
Donde el guardián de la noche yacía con su amada
y los sueños de los inocentes volaban hacia la luna.

Hacía frío en soledad.
Despertando de algo inocuo,
sin querer tomarlo como tal.

Hacía frío despertando cada x tiempo.
Mirando como el tiempo se quedaba a tu lado,
como el espacio te había señalado.

Hacía frío ya en primavera.
después de perder el calor de un espejismo,
de una nueva vuelta de tuerca en un circo de freaks.

Paró el frío ya de día,
donde la luz tapó las oscuras sensaciones,
donde el mañana es el despertar de nuevas metas y colores.

lunes, 26 de febrero de 2018

He soñado una pesadilla


He soñado con un mundo de locos,
donde había guerras por dinero,
donde se jugaba con el hambre y el sufrimiento,
donde se le concedía en Novel de la paz a los señores de la guerra,
donde la muerte campaba a sus anchas.

He soñado con una sociedad poco informada,
a pesar de tenerlo todo a un clik de distancia,
donde el obrero votaba a la derecha,
donde el fascismo volvía convertido en un anuncio de H&M,
donde la publicidad y la mentira rendían tributo a Joseph Goebbels.

He soñado con una política corrupta,
donde la libertad de expresión ha sido violada,
la justicia decapitada,
la verdad enmascarada,
el estado de bienestar saqueado.

He soñado con una sociedad adoctrinada,
donde las redes sociales te indican que hacer,
donde los bocados de realidad están repartidos en frames,
donde el individuo se esconde detrás de una pantalla,
donde los valores te los establecen las grandes compañías.

He soñado con jueces corrompidos por la política,
donde las cárceles se llenaban de verdades
y la mentira campaba a sus anchas por las calles,
donde el odio y el miedo son aceptados como comportamientos patrióticos,
donde las banderas cubren las vergüenzas de los dirigentes.

He soñado con un mundo sin ideales,
donde los libre pensadores son perseguidos,
donde todos deben ser igual de dóciles,
donde los parámetros han sido establecidos,
donde la ética se retuerce de dolor sin filosofía.

He soñado en un mundo atroz,
donde hemos sustituido los libros por publicidad,
el amor por músculos artificiales,
la verdad por las banderas,
la realidad...por la comodidad.



sábado, 24 de febrero de 2018

Fogonazos




Si he de enfrentarme a lo que más temo,
si he de escribir sobre todos los aspectos,
si he de decidir en el instante,
si he de saltar hacia delante,
si he de surcar los mares.

Si he de perseguir los sueños y moldearlos,
para darle forma a la arcilla,
para convertirlo en aquello que es único,
para pararme a observar el resultado,
suscitar una sonrisa a un corazón perturbado.

Si he de dar un paso dudoso,
si he de sudar como un pollo,
si he de sangrar como un  novato,
si he de callar como un psicólogo,
si he de trabajar lo trabajado.

Si he de confiar en uno,
masticar con ello la realidad,
huir del complejo,
abofetear al miedo,
volver al infierno.

miércoles, 17 de enero de 2018

Elige una mierda





Elige una vida,
un lugar,
una ciudad.

Cúrratelo,
desde abajo,
sin descanso.

Elige un futuro,
un hobby,
un lugar donde matar el tiempo.

Elige una carrera,
una cocina,
algo que te motive.

Elige una chica que te guste,
que te convenga,
que te enamore.

Elige una época de mierda,
una política miserable,
un país sin fundamentos.

Elige una canción de los Smiths,
un concierto de Mocedades,
un vídeo de Chris Cunningham.

Elige una mentira,
un escape,
una puta mierda de vía.

Elige alguien que te de la razón,
que darle el corazón,
que desnudar tu interior.

Elige una familia,
unos amigos,
un puto Iphone grande que te cagas.

Elige la tele basura,
los diarios de mierda,
el café mierdoso del bar Manolo.

Elige ser un paria,
un sin futuro,
una persona con criterio.

Elige crecer,
cambiar,
ser mejor.

Elige una mentira,
cuarenta flexiones,
american horror story.

Elige un pasado,
un presente,
un no futuro.

Elige equivocarte,
volver a empezar,
mandarlo todo a la mierda.

Elige un trabajo,
una oferta de mierda,
otra ciudad.

Elige un puñetazo,
un amigo esquivo,
un mal viaje de tripi.

Elige un referendum,
una celda,
un 155.

Elige no elegir,
una patada en los huevos,
una sinceridad en la cara.

Elige una realidad,
unas sábanas blancas,
un amanecer sin dormir.

Elige no ser,
no creer,
no valer.

Elige mandarlo todo al carajo,
resucitar,
sobrevivir.


Elige la vida.

Elígete a ti.

Elige ser.

domingo, 7 de enero de 2018

Vicios Etéreos




Me estoy quitando vicios.
Ya apenas me comunico,
 ni sonrío,
ni me importa.

No volveré a decir un te quiero tan pronto,
a confiar ciegamente,
a pensar en ti por encima de todo,
a dejarme llevar.

Hago ejercicio,
tomo zumos,
sigo unas pautas
solo mías.

Me inflo de café,
destrozo cigarrillos,
paso con chocolate
mis momentos de humo.

Me estoy quitando pedazos de vida,
pétalos marchitos,
arenas de papel,
noches en resiliencia.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Días, lunas, soles, estaciones






Desaparezco en pensamientos de un amor verdadero,
abstraído en sueños nublosos pero latentes.
Camino distante del mundo,
apático, indiferente, desolado.

Busco una distracción que no llega,
un soplo de aire diferente,
una racha triunfal después de una mala mano.

Abatido afronto mis noches sin ella,
abrazando a la nada,
dando las buenas noches cuando me levanto.
Recordando tu sonrisa entre el café y el zumo de la mañana. 

Tratando de encontrar un sentido a mi vida 
mientras van pasando las paradas del metro
 de pié en el primer vagón. 

Distraído,
como un barco a la deriva,
una pintura por terminar,
una broma sin sentido.

Y aquí me hallo,
desnudo con palabras,
sin ti.



martes, 19 de diciembre de 2017

               


                                                   No soy nada
                     
                                                        No fui nada

                                                              No pasó nada

domingo, 17 de diciembre de 2017

Ansiedad; que bonito nombre tienes.





Ansiedad

Aquella que no me deja dormir,
ni pensar con claridad,
ni agarrar los cuchillos con firmeza.

Aquella que hace mis días más largos,
mis sueños más ásperos,
mi voz más tenue.

Ansiedad

Que acelera mi pulso,
me arrebata el apetito,
me deja absorto en pensamientos.

Aquella que me hace ver lo que no deseo,
que acelera mis impulsos,
que destruye tu recuerdo.

Ansiedad
que bonito nombre tienes.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Apoplejía del insomnio


Mientes si no dices que padeces,
si el tiempo no lo marca el reloj,
si los sueños se diluyen en pesadillas.

Mientes si distingues la realidad de tus ojos cristalinos,
si la oscuridad de la noche se confunde con las mañanas,
si las calles rectas son más cortas que las curvas.

Mientes a la vida y al ocaso,
al reflejo del espejo,
a los pantalones caídos por el desgaste de tus huesos.

Mientes y mentirás,
si no ves la solución caer por los dedos de tu mano,
escurridiza y visceral.

Mientes cuando piensas en crear el mañana,
sin solucionar antes
la oscuridad del pasado.