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domingo, 28 de febrero de 2021

Otsaila

 

Salen por la ventana los últimos alientos, las últimas luces del mes de los Lobos.

Acaba Otsaila, el más corto de los meses, el más intenso, el último del año para muchos.

Se lleva sus noches infinitas, los aires fríos, las mañanas grises, los días cortos.

Termina el mes cojo, el de la búsqueda de las cosas, el de los pensamientos internos, el del blancazo desde Ripollet a Barcelona, para volver a Ripollet, para volver a Barcelona y subir caminando desde el puerto a casa, aun de blancazo.

El de dormir con una amiga y no pegar ojo. Entre sábanas frías y gatos ninjas. El de las lluvias y la magia. El de los paseos por el puerto.

Termina un mes de pérdidas, de abrazos sin darse, lágrimas sin secar, anécdotas en la distancia o copas para apaciguar un adiós para siempre.

Termina un mes sin pulgas ni reproches, de aceptación y creación, de resurgimiento y frescura, de pensares y batacazos.

Termina el último mes de la muerte, el que da el paso a la vida, el que abre el paso de la luz y la poesía.


Y termino con un Bienvenida, 

que allá donde estés,

tengan tabaco mentolado.




miércoles, 9 de septiembre de 2020

Paradas

 


No era una buena época para morir.

Aquella noche, después de una hermosa velada con amigos, donde pudo degustar de buen vino, buena charla, unos juegos al billar y buen humo; decidió caminar hasta el final de la Vía Layetana mientras determinaba que medio de trasporte le llevaría a su hogar. 

Llevaba semanas con dolor de espalda debido a diferentes quehaceres acaecidos las últimas semanas. Pero justo aquella mañana, le habían hecho Acupuntura!. Se sentía tan bien, que decidió continuar caminando hasta el Paseo Colón, atravesando la Plaza Antonio López hasta llegar justo en medio del Paseo Colón, donde se encuentra una parada de autobuses.

Se tocó la espalda, estiró un poco y caminó hasta la parada. Esa noche había llovido. Las calles reflejaban las cornisas de los edificios, los arcoíris de colores de la ciudad, mezclados con el ruido y la velocidad de los coches, pasando por cada lado del paseo.

Un autobús pasó a su lado. Era el suyo. Al percatarse de su presencia, sabía que si corría, llegaría. No tenía duda de ello. Pero también pensaba, que el correr no alarga la vida y que sencillamente, aquel autobús no era el suyo; dado que si lo hubiese o hubiera sido, habría llegado exactamente a su debido momento, y no al revés. Dícese de otro modo, en el momento justo o incluso unos segundos después de su llegada a la parada. 

Al percatarse de la tardanza del siguiente autobús y comprobando lo bien que respondía su maltrecha espalda, la agradable temperatura y el silencio apaciguante de una ciudad dormida. Continuó caminando por el centro del paseo.

El verano moría. Un verano atípico de un año insulso, en un mundo preso por el terror a la muerte.

Apenas se vislumbran coches, la tenue luz de las farolas dibujaban su sombra al caminar por el centro del paseo, mientras se lía un cigarrillo entre pensamientos que aparecen por su mente, como rayos en una tormenta. Pero no por peligroso, todo lo contrario; por extremo pero magnífico, rápido pero sutil, conciso pero a la vez fugaz, elocuente pero directo.

Un pensamiento quedó en su cabeza, le atravesó el cerebro y dejó de caminar.

Aturdido, pensó en el vino como causante de aquella certeza que había apuntado con tanta destreza a su cabeza, o quizá fuera el humo inhalado durante la velada. El caso es que por primera vez en su vida sentía que la vida le había cazado y aquello le hizo recapacitar. Armó de nuevo un cigarrillo al tiempo que un autobús paraba a su lado, justo cuando debía, a su debido tiempo/lugar/momento y continuó caminando encendiendo el cigarrillo.

Paso tras paso continuaba pensando. Nunca, jamás creyó que aquello le sucediera. Nadie le explicó jamás como afrontar semejantes crucigramas. Y que decir si cabe, que él tampoco se imaginó que llegara a este día. Perdón, esta noche fresca y apacible en la ciudad durmiente.

Decidió, al paso de la Plaza de Medinaceli poner en una balanza los pros y los contras de semejante enigma. Dejando en un lado el corazón y en el otro la razón para que estos a su vez analizaran cada caso. 

"A qué edad se deja de ser un crío?" o dicho de otro modo: "Soy un adulto?". Qué significaba todo esto? Debía cambiar su comportamiento? Acaso la madurez llegaba así, de pronto? Las incógnitas poblaban su cabeza al paso por la estatua de Colón. Se colocó en el centro de la rambla, dejando Colón a su espalda y contempló el vacío de la rambla Barcelonesa cuando apenas era media noche. El pensando en el paso del tiempo, en un mundo que lucha por congelarlo. Poético.

Con media sonrisa irónica, cruzó por la avenida Drassanes, hasta la calle del portal de Santa Madrona. Qué se supone que debía hacer? Había llegado hasta este momento sin pensarlo. No tenía ni una sola cosa que denotara el más mínimo atisbo de lo que supone la madurez propiamente dicha. Ni hipotecas, ni coche, ni plan de pensiones. Ni tan solo tenía trabajo. Y qué decir del resto? Ni mujer, ni novia. Ni hijos o mascotas. 

Parado en la esquina con la calle de Mina, miró con nostalgia lo que no hace muchos años era un lugar de encuentro y sosiego. Una antigua posada, desde hace tiempo cerrada. Era acaso un aviso del paso del tiempo? o un simple escalón en la evolución?  teniendo en cuenta por ello, en el sentido de evolución, la necesidad de avanzar. El no atascarse jamás en una parada. El saber que después habrá otra, y así sucesivamente. Dicho de otra manera, la necesidad incesante de nuevos estímulos. 

Sin darse mucha cuenta, la avenida Paralelo se abría a sus pies, cruzándola hasta llegar al parque de las tres chimeneas. Con la mente dando vueltas entre preguntas y respuestas inconexas. Era necesario madurar de una manera tan arcaica? Era aquella la manera en la que debía madurar? y si ya había madurado? y si aquella manera, la estipulada, no era otra cosa que esperar sentado a la muerte? Esperarla sentado?

Caminando por el pasaje de la Canadenca, con sus grafitis, su olor a orina, su esencia industrial. Levanta la cabeza, pone sus manos en los lumbares y respira con cierto sosiego. Si nunca había buscado aquello que llaman "prestablecido", por qué de repente sentía como una punzada en su cabeza, que aquello que no buscaba, le había encontrado a él?

A lo largo de la calle Vila i Vilà, antaño llena de gente risueña, ebria, excitada y ahora vacía, apagada y silenciosa. Continuaba con el paseo hacia su hogar entre una mar de preguntas. Acaso llega un día en el cual te doblegas y aceptas o deberías aceptar aquello que jamás has querido para ti? No, no se imaginaba postrado en una silla, con una copa del mejor Whiskey esperando a la muerte. 

Mujeriego le llamaban algunos. Mujeriego? Era acaso algo malo? Acaso alguna de aquellas personas que tanto criticaban, se paró jamás a pensar lo duro que resultaba recomponer el corazón y la razón después de cada aventura? Debería el ser humano parar y aferrarse a algo que no le convence, por el mero hecho de borrarlo de una lista que ni siquiera existe? O seguir indagando hasta hallar aquello que le sacie? 

Sin más dilación se hallaba en la esquina de la calle Nou de la Rambla con Blesa y sus luces amarillentas aun pensando en la madurez y sus consecuencias. Es posible, que en aquel paseo desde Vía Layetana pasara de persona "rasa" a "señor"? Quién determinaba que así era?

Escuchando sus pisadas en una desierta Calle Blai, con la espalda algo cansada, la colilla del último cigarrillo aun entre sus dedos y observando el reflejo de las luces en los pequeños charcos de la calle a su paso por la biblioteca, volvió a sonreír.

Qué significaba madurar? Objetivos que no son propios de uno mismo? Dejar de mirar en un charco como los colores se difuminan en acuarelas? Negar la inocencia o la pureza? Es lo simple menos importante que lo que la sociedad nos vende como obvio? 

Barcelona duerme temprano. Paralelo con su calle era un desierto. Al llegar a su portal, sacó las llaves y pensó: "Señor? no gracias"

sábado, 1 de febrero de 2020

La Máquina del odio


No me siento cómodo.
El mundo se escapa de mis manos.
El razonamiento traspasa mis conocimientos.
El amor es endeble.

Me encuentro en un circo paradisíaco.
Donde no hay sentimientos,
solo máquinas movidas por likes.
Miedos y penurias.

Un juguete roto,
un pantalón pasado de temporada,
un color fuera de época.
El entramado estúpido del hombre para el hombre.

Achanto el dolor con sonrisas.
La soledad es abrazada por el tiempo.
El ritmo va en la sangre.
Las converse siempre cuando llueve.

No quiero odiarte.
No quiero odiar.
No odio.
Odio.

Todo me trastoca,
me transforma,
me perturba,
me deforma.

Decisiones y más decisiones,
como por varitas mágicas.
Elige una ciudad,
elige una vida.

Tengo una mano atrapando la agonía,
que no salga...del todo.
La otra saluda tímida al presente,
sin fiarse.

No me encuentro cómodo.
No sé quien eres.
No quiero abrirme más.
No quiero nada más.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Lluvia de verano


En días de lluvia se encuentran los últimos coletazos del verano.
Un año más,
sudoroso y laborioso,
aprovechando su sequedad para salir del lodo
y saludar así a los árboles que lo ocultan del sol.
Envuelto en una fina capa de piel,
camisas carentes de tela,
tendones y músculos abrazando un enjambre de huesos
con los brazos alzados,
recibiendo un manto de lluvia,
una ducha natural,
un loop de gotas chocando contra el suelo,
bajando desde sus ojos,
temperando aquel cuerpo siempre pensante.
Días de lluvia con miradas cristalinas,
ojos pendientes,
voces hermosas,
coincidencias o realidades más allá del típico tópico,
almas perdidas relacionadas por los seis grados de separación.
Cuerpos
cuerpos que transmiten,
se sobrealimentan,
se transportan a lugares que antes creían solo suyos,
viajando entre corcheas arqueadas,
creando notas fuera del pentagrama,
de los parámetros estereotipados.
Ungiendo versos sin hablarlos,
transmitiendo pensamientos en impulsos eléctricos de código cifrado,
saltándose los semáforos,
el tiempo y los pasos que dan lugar a las historias llenas de polvo.
Días de lluvia,
veranos que terminan,
sueños y más sueños...

jueves, 5 de septiembre de 2019

Miradas



Viaje astral de vuelta a puerto,
entre historias cortas y descansos escasos.
Personas que llegan y otras que van.
Miradas curiosas,
palabras que encajan,
dados que suman,
sonrisas hermosas.
Fogonazos de energía,
esta vez sin mezcalina.
Bailes y calores,
cremas pasteleras cortadas por temperatura,
desconfianzas y confianzas en ascensores hidráulicos.
Música en su totalidad,
techno y tool acaparando la red,
chistes malos, sonrisas sinceras,
dos partes de aceite por una de vinagre.
Imágenes en blanco y negro,
pinceladas de arte,
conversaciones oníricas,
abrazos a la almohada.
Paseos en la lluvia,
por el Gótico,
el raval,
poble sec...
el pasillo estrecho de la cocina.
Jugar en el suelo a soñar despierto,
reírse de su sombra,
cazar la propia.
Ojos conocidos,
perdidos y dichosos.
Abrazos al ayer, al hoy, al mañana,
a los compañeros por turnos.
Cuentos tenebrosos,
convertidos en provechosos,
microrelatos caprichosos,
en cómodos fascículos.
Comida vegana,
platos vacíos,
conocimientos compartidos,
cigarrillos de liar,
estimulantes naturales.
Historias,
cuentos,
leyendas,
ideas de paraísos artificiales,
punk entre las venas,
tinta por la piel.
Seguir creciendo,
seguir creyendo,
seguir sonriendo.





sábado, 24 de marzo de 2018

Lluvias de primavera




Llegó la hora feliz del insomnio,
las 5.00h de la mañana,
pero esta vez con lluvia.
No era una cualquiera,
sino una lluvia primaveral,
de aquellas que parecen danzar,
que armonizan en ambiente.
Cohen y yo nos fundimos en uno,
siguiendo el sonido del agua contra el suelo,
envolviéndonos con la manta
con la esperanza de cazar algún que otro sueño.

Unos minutos después me dirijo al patio,
y allá descalzo y semi desnudo,
alzo mis  brazos al cielo,
gritando por dentro que me limpiara,
que me purgara de un Invierno eterno 
y desastroso.
Saludé, 
ahora sí,
a la primavera.
Volví a la cama húmedo y contento,
abracé a Cohen,
tapé con sábanas mis sueños,
me vi menos feo ante el espejo.

viernes, 2 de febrero de 2018

Cosas Bonitas 2


Sonreír a pesar de la adversidad,
los días lluviosos,
saltarse la parada del metro
( por mucho que conozcas el metro ),
una canción,
una melodía,
montañas de discos tirados en el suelo,
un beso en una noche estrellada,
el pelo rosa,
trabajar delante del mar,
la sonrisa de los hijos de tus amigos,
despertarse con la cara de Cohen delante,
el sol de media mañana,
un vermut en Martínez,
una comida en El Chalet,
una calçotada en el Jardí de L´àpat,
un beso sincero,
un abrazo sin porqués,
una nochevieja fumado,
un mensaje de texto,
una llamada de una gran amiga/o,
un directo de NIN,
Berlín en invierno,
unas converse rojas,
la felicitación de un cliente,
la playa de noche,
una peli de Wes Anderson,


limpiar el horno con Pavement artist de fondo,
liberarse de cosas inútiles,
un elogio de tu padre,
ver bailar a tu hermana,
conducir por Barcelona,
una mirada en el metro,
una reconciliación,
regalar un libro,
una polaroid,
dos minuts;
sempre dos minuts!,
una conversa en Catanyol,
la lucha moral y pacífica en Catalunya,
el anuncio de una colonia,
un apodo cariñoso,
el cariño de los amigos,
el tono de voz de tu madre,
la lluvia con sol,
una buena conversación con una desconocida,
hacer las paces.
sentirse querido,
respetado,
amado,
sentirse vivo,
una foto de Robert Mapplethorpe,
un poema de Machado,
un cuadro de Basquiat,
una foto del pasado,
una rasta perdida,
un cigarrillo en el Grec,
un sueño conjunto,
el mal de amores
( ya que amar es hermoso ),
un paseo agarrado de la mano,
los despertares de Fuerteventura
y sus noches iluminadas por estrellas,
un te quiero,
un te amo,
un lo entiendo ( o no ),
el sentir,
unos palitos,
un concierto de Mogway en el Tibidabo,
Pj Harvey en el poble español,
una exposición de Warhol,
 M&M´s antes de entrar al cine,
ver Star Wars con amigos,
enamorarse,
una palabra bonita,
que te miren con amor,
cocinar,
poner tu sello cuando cocinas,
unas cervezas en el Maki,
perdonar
( cuando sea y las veces que sean )
sanar,
levantarse del lodo,
un libro de poesía en 55 días,
el atardecer en Sant Antoni ( Ibiza ),
quedarte enmudecido mientras baila reggae,
volver a escribir,
volver a la raíz,
mirar con optimismo,
volver a ser. 




Escrito complementario a la entrada del 27 de enero del 2016
https://lacabezadellobo.blogspot.com.es/2016/01/cosas-bonitas.html

miércoles, 31 de enero de 2018

Sacando palabras secantes

Como la arena de playa
se escurren entre mis dedos
todas las letras
que antes
juntas
formaban los versos.
Como las gotas en la lluvia
desaparece contra el suelo
el anhelo del ayer.
Como el tiempo que se va sin despedirse
veo en la distancia
aquello que pasa ya lejano
en formato analógico.
Con los ojos secos
busco aquellas lágrimas que no llegaron
aquella mecha que permita que explote
aquel punto y final
que me agote.


viernes, 26 de enero de 2018

Gotas de calor


El calor abrasaba mi cuerpo,
vueltas y más vueltas por la cama,
buscando el descanso,
dejar de pensar.
La calefacción estaba apagada,
el reloj marcaba las cinco de la mañana
y el cielo lloró con rabia.



viernes, 19 de enero de 2018

Palabras de humo



          Las manos se quedaron atrapadas entre palabras mal conjugadas
Con ello acabó todo
Ya no cabían más bolas de papel en las papeleras
No importaban las imágenes de la Tanatografía
Ni los versos en el caldero 
Ni el lado vacío de la cama


Las manos quedaron atrapadas entre palabras mal pronunciadas
tartamudeos inconscientes 
miradas a la luna
Ya no quedan canciones ni melodías
Ni pentagramas para pintar el cielo entre corcheas
Solo quedan cenizas de lo que fue el ayer

Las manos quedaron atrapadas
en un barco a la deriva
hacia mares de lluvia y lágrimas
Jane´s lo sabía en Summertime rolls
yo lo sabía
pero zarpé a la deriva


Las manos quedaron atrapadas entre palabras mal conjugadas
letras de canciones
poemas
olores
recuerdos
y humo.

domingo, 7 de enero de 2018

El primer mes






Ya ha pasado un mes.
Sin abrazarte,
imaginándote,
sin sueños,
sin descanso.

Tengo tantas cosas que decir
que aun ando entre las sombras,
busco volver a darme vida
y tragar con todo esto,
trazando líneas entre vacíos.


Sigo siendo un amante,
de tus curvas
y miradas.
Más el silencio me despierta
y anula mis sueños conjuntos de tus labios.


Sufro una ansiedad llamada melancolía,
miro para otro lado,
donde yo no soy yo,
donde mi yo está sin ti
y mis costillas se quiebran en soledad.

Sueño despierto
en versos difusos junto al mar,
andando en solitario por un pasillo de salida,
recordando el tacto de tus manos,
el calor de tu cuerpo.

Escondido entre mis versos,
aguardan mis miserias..
Anclado en tu recuerdo,
contando la soledad,
de este Lobo rodeado entre letras.

Más todavía aguarda la esperanza,
entre días lluviosos,
como lágrimas escondidas,
como el dios de los poetas,
como el príncipe de los perdidos.

Como el coleccionista de novias,
el vendedor de corazones rotos,
el rey de los sentimientos,
en un día sin luz
en el continuo espacio tiempo.

Un mes sin ti
un mes sin mi,
un mes con el alma perdida,
revolcado entre el lodo,
atrapado entre mis versos.

domingo, 9 de octubre de 2016

Infinito


He visto mares infinitos,
he trazado rumbos sin destino,
he ganado medallas sin sentido,
he cantado a la luz de la luna,
he visto las estrellas en noches lluviosas,
he andado descalzo en las ciudades más grandes de Europa,
he bailado sin fin,
he amado con un fin,
he odiado con ahínco,
he soñado imposibles,
he prometido el cielo,
he dormido despierto,
he hablado solo,
he llorado en el olvido,
he sonreído al pasado,
he llamado sin permiso,
he robado corazones,
he cazado a la muerte,
he vivido sin dormir,
he comido sin hambre,
he llegado al abismo,
he tocado el cielo con mis versos,
he cocinado placeres para los sentidos,
he fotografiado el momento indicado,
he creado música sin pretenderlo.
He vivido en un sueño infinito.

miércoles, 27 de enero de 2016

Cosas bonitas


Levantarme cuando está saliendo el sol.
El mar en calma.
El olor del café por la mañana.
Verte sin maquillaje, recién despertada.
La niebla cubriendo Montjuic.
Una pareja mayor enamorada.
Una bolsa de basura bailando por el aire.
La sonrisa de un niño,
de mi hermana,
de mi madre...
...de mi abuela.
Una conversación con el taxista.
Un amanecer en la carretera.
Un abrazo inesperado.
La lluvia primaveral.
La luna durmiendo entre nubes.
Crear algo con tu padre.
Una foto de un clavo.
Un paseo por Bilbao mientras amanece.
Un silencio en Madrid.
Los colores del Mercado de Tánger.
Una lluvia de estrellas.
Una palabra bonita de un desconocido.
Una sonrisa al aire.
Un abrazo mañanero.
Dos minuts.
Un atardecer en el Ponte Vecchio.
Un cuerpo desnudo.
Una mirada despistada.
Los colores del Otoño en Farrera.
Un café en Lee.





Berlín Nevado.
Un te quiero.
Un te extraño.
Un...siempre estaré ahí.
Mi perro jugando con la correa.
Un cigarro en el Grec.
Cadaqués.
Un café con la Alhambra de fondo.
Una buena canción.
Millones de canciones.
La música.
El arte.
La Pedrera.
Banksy.
El David  de Miguel Ángel.
Hablar con un ser querido desde el otro lado del mundo.
Los idiomas,
el arte de entenderse.
Un buenos días,
siempre un buenos días.
Una sopa de letras.
Jugar como un niño...con niños.
Ayudar.
Un por favor,
un gracias.
Un beso.
Un poema.

jueves, 26 de marzo de 2015

Llueve en la ciudad



Llueve en la ciudad.
con la primavera la ciudad se pone gris,
los corazones sensibles
mis pies empapados.

Llueve con fuerza,
como si no hubiera un mañana,
una tarde en el parque,
un dios verdadero.

Llueve,
lo oigo desde la ventana,
con el rebote de las gotas,
con el sonido de los toldos.

Y capto mi momento,
por que los capto con la rima,
con la prosa,
con la fotografía.


Los capto por empatía,
los capto por la lluvia, 
por primavera,
por la energía.

Llueve en la ciudad,
a la cual sonrío cada día,
ya vengan vientos 
o mareas enfermizas.

Pero amaina,
despeja y trae la calma,
el silencio,
el descanso.

Amaina la tormenta,
que arrastra así todos los temores,
limpia el aire,
 despeja corazones.

miércoles, 24 de julio de 2013

En palabras de perjurio



Sentado en un juzgado,
rodeado de gente que acusa,
de jueces que juzgan,
de causas perdidas.

Pasividad,
dejadez,
incapacidad,
desidia.

Poco importan ya.
Me mantengo erguido sobre la silla,
observando la situación,
el circo acusativo de aquellos que no creían.

Palabras que rebotan en las paredes,
para convertirse en gotas de lluvia,
en trozos perdidos en la inmensidad del mar,
en palabras viejas convertidas en versos nuevos.

Y miro,
levanto la cabeza y miro.
Todo aquello que no creyó,
todo aquello que no me hizo mejor.

El juez dicta sentencia,
pillando la palabra al vuelo,
que intenta corregir aunque la luz del sol no le deje.
Culpable.

Culpable por sangrar,
por correr,
por reír o pensar,
culpable de vivir.

Una sonrisa dibujan las palabras,
una sonrisa que limpia unas pisadas pesadas,
un final escrito en una mente cargada,
un final hecho sonrisa ligera.




jueves, 18 de julio de 2013

Reseteado

Y de pronto una sonrisa apareció en sus labios,
un atisbo de libertad,
una sensación olvidada en el más allá.
Refrescando una noche cálida,
con una lluvia de verano.
Sin buscar el sueño,
ya que falta no hace.
En una mañana se fueron,
en una noche llegaron los truenos,
en un instante se encontró remedio.
Ya que volar,
de eso uno nunca se olvida,
y aunque se carezca de polvo de hadas,
bien es bueno saber administrarselo
y igual de importante mantener bien cerca los pensamientos positivos.
Y así,
de sonrisa en sonrisa
se recuperan las energías malgastadas,
se colorean los cuentos,
se mastica la esperanza en uno mismo,
en cada uno.
Y todo en un abrir y cerrar de ojos,
esos que poco se cierran,
esos que no se cansan,
esos que ahora solo sonríen.




domingo, 26 de mayo de 2013

La luna pasó

Entrecortado y mudó entró al trabajo.
Una montaña de faena le esperaba,
él, necesitaba esa montaña y más.

Una pareja de cotorras se sentó en la barra.
- Mi novio? Mi novio no tenía trabajo y le dejé! - cotorra uno
- Muy bien, yo al mío, como no tenía suficiente dinero hice lo mismo.- Cotorra dos
- Has visto a este?
- cotorra uno
- Seguro que es gay - cotorra dos
Mientras le miraban

- Perdona guapo - cotorra dos
- Ni guapo, ni guapa, yo a ti no te acompaño ni a la puerta. - zanjó la conversación.

La luna pesaba,
la gente seguía entrando y comenzó a sudar.
En ese momento, todo desapareció,
se centró en el trabajo y en las risas de sus compañeros.
En cuanto bajó un poco el ritmo,
se hizo un cigarro y se sentó fuera;
lo encendió y miró al cielo.
Estaba cubierto,
no había luna.
El miraba con una sonrisa,
cuando comenzó a llover y con esa sonrisa se quedó fumando bajo la lluvia.
El mal había pasado,
volvía a sonreír,
de momento, todo había pasado.

miércoles, 15 de mayo de 2013

En soledad

Y llueve,
justo en este momento,
en terminar de eliminar factores externos que me cortan la respiración y marchitan mi alma.
Llueve.

Otra vez abandonado
dejado en la cuneta
sin vuelta atrás.
Tan solo un despojo de algo que un día se infló
y luego se dejó.
Ya no hay lugar para los juegos
ni niños perdidos
ni árboles caseta.
Solo hay soledad
abandono
árboles caídos
sombras nuevamente perdidas
en un abismo de la nada
de todo aquello que sientes en soledad
en un día gris
que te recuerda lo que te rodea
tus errores
tus sueños estúpidos buscando un presente mejor.

De vuelta al ruedo
y la desconfianza
de algo que una vez amaste
y fuiste repudiado
rechazado
abandonado en la calle como un perro.

Ya no creo en el amor
creo que el estereotipo entorpece mi sino.
Creo que mis ojos no reflejan mi corazón
y quiero que no lo reflejen jamás de los jamases
ya que solo el que puede ver
puede herir

Puñaladas sin palabras que respondan los sentimientos
un lobo herido que se camufla en la oscuridad
para no ser visto por la torpeza de aquellos que dicen que le aman
que le buscan
que le utilizan y abandonan.

No busco consuelo
busco desquitarme de este dolor punzante y agudo
de un corazón que abrí
para volver a ser pisoteado.
Solo busco en mi interior
la manera de ser mas astuto e impedir que pase de nuevo.

Piensa lobo 
piensa.
Y haz callar esa voz que martillea tus sueños
esas imágenes que se entrometen en tu sonrisa
Y busca,
busca de nuevo esos polvos mágicos,
cuando hayas encontrado de nuevo tu sombra
y no los desperdicies con la primera persona que te diga algo bonito
ya que solo buscará de ti esos polvos
no tu corazón.

Llueve,
en este momento
llueve
para limpiar
mi pasado 
para limpiar las lágrimas que no han salido
 que veo cada día en el espejo
ese espejo que refleja mi alma.


sábado, 11 de mayo de 2013

Paseos

Despierto en el sofá, como cada mañana.
Y como tal, no se lo que he dormido.
Lavo mi cara, pongo de comer a los gatos y recojo la basura. Miro a Cohen y le pongo la correa.
- Nos vamos a la calle. -
Me pongo lo primero que pillo y salimos.
La mañana está gris,dejé las gafas en casa, pero un paso tras otro, vamos recorriendo calles y abriendo más los ojos.
Grácia está en silencio. Tranquila. Aun dormida.
Una sensación de calma nos acompaña en nuestro paseo matutino.
Poco a poco, acabo llegando al trabajo, donde me tomo un café, para animar más si cabe la mañana.
Salgo con la esperanza de que no llueva, pero al salir, la lluvia se había apoderado de las calles, entonces respiro y me pongo en el centro de la calle asturias, caminando, paseando mientras el agua baja desde mis hombros desnudos hasta la punta de mis dedos. Observo a la gente resguardarse en los portales, incluso la gente con paraguas se refugia. En cambio, Cohen y yo, seguimos avanzando, lentamente por la plaza del diamante, hasta llegar a la calle encarnació. El agua ya se ha colado en el pelo, las zapatillas resbalan al carecer de suela, y por momentos, cuando Cohen estira, siento como si patinara sobre el suelo mojado.
El paseo termina,
la lluvia a parado.

martes, 30 de abril de 2013

Siente

No sé es cobarde por decir lo que se siente.
Caminaba solo bajo la lluvia,
pensando en sus palabras,
mojando sus recuerdos.

Si no se dice lo que se siente...
...se pudre dentro de ti,
marchita su sentido,
mata su razón,
endurece su alma.

Dolor,
dolor notaba en su corazón.
El sabía de sus errores,
pero también sabía que no hay nadie perfecto.
Y no era una excepción.




Si no se dice lo que se siente,
no avanzas como persona,
no abandonas los pensamientos,
no descubres...
...o encuentras aquellos pensamientos
de lo que un día fuiste,
de lo que un día serás.

Llovía,
y la ropa ya había cedido al agua.
Medio paso más,
medio charco dentro.
La luz de las farolas reflejadas en el suelo,
le recordaba el camino a OZ,
de color amarillo.
Las zapatillas se deslizaban por el suelo,
patinando de tanto en tanto,
haciendo que jugara a no caerse.
Mientras pensaba:
- Se está mejor en casa que en ningún sitio.

Si no se expresa lo que se siente,
carece de sentido sentirlo,
carece de valor la razón,
carece de fecha el amor.




negro,cuando el día oscurece, cuando se hace de noche,¿por que me siento tan mal?por que me pongo tan triste?...
el fuego es un elemento curioso, es relajante, pacífico por fuera, y sin embargo poderoso y destructivo por dentro. oculta algo no lo olvides, igual que las personas, a veces tienes que acercarte mucho para averiguar que esconde, sin embargo otras tienes que llegar a quemarte para descubrir la verdad...